– Los países del Grupo de Visegrado propusieron hoy contribuir financieramente con la defensa de las fronteras externas de la Unión Europea (UE) para evitar la migración ilegal, en vez del esquema que los obliga a acoger a migrantes en sus territorios.

En una reunión en Bruselas, los países de Visegrado (Polonia, Hungría, República Checa y Eslovenia) prometieron un aporte de 35 millones euros (unos 41.2 millones de dólares) al Fondo Fiduciario para África, con el que la UE financia proyectos que contribuyen a disuadir a los ciudadanos de esa región a emigrar.

Los países del grupo también financiarán la deportación de 16 mil migrantes y proporcionarán asistencia médica a otros 20 mil, anunciaron a pocas horas de una cumbre de los Veintiocho en la que la crisis migratoria será uno de los temas centrales.

“Lo hacemos porque creemos en la unidad de la UE y eso es un elemento de la política migratoria de la UE”, dijo el primer ministro húngaro Víktor Orbán, en una comparecencia conjunta con el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker.

El nuevo primer ministro de Polonia, Mateusz Morawiecki, consideró que es más productivo invertir en ayudas a refugiados y migrantes en sus países de origen.

Para Juncker, quien ha estado presionando al Grupo de Visegrado a contribuir de alguna manera para solucionar la crisis migratoria, la propuesta presentada este jueves prueba que sus miembros “están totalmente alineados cuando se trata de solidaridad hacia Italia y otros” países europeos.

El Grupo de Visegrado se niega a participar del esquema de reparto de solicitantes de asilo, acordado por la UE hace dos años con el objetivo de aliviar la presión migratoria sobre Grecia e Italia.

La CE, impulsora del plan, ha llevado a Hungría, Polonia y República Checa ante el Tribunal de Justicia de la UE y ha amenazado con sanciones por incumplir una regla comunitaria.

Sin embargo, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, se rindió a la evidencia de que la estrategia de solidaridad impuesta ha sido hasta ahora “ineficaz” y llamó los gobernantes de los Veintiocho a reabrir el debate sobre la política migratoria europea.

En una cumbre que celebrarán este jueves y viernes en Bruselas, los Veintiocho deberán buscar una manera que logre el acuerdo de todos para proteger las fronteras externas de la UE y prevenir las entradas masivas de migrantes, como ocurrió en 2015.