El diputado republicano Blake Farenthold, acusado de acoso sexual y conducta inapropiada, descartó buscar la reelección el próximo año, cediendo a la presión derivada por casos similares que forzaron ya la renuncia de otros tres legisladores estadunidenses este mes.

El líder republicano en la Cámara de Representantes, Paul Ryan, calificó como la “decisión correcta” el anuncio de Farenthold de que se retirará como congresista por el distrito 27 de Texas, que comprende la costera ciudad de Corpus Christi.

“Estas no son historias nuevas. Son desconcertantes. Se ha alegado conducta inaceptable en estas historias, y creo que él ha tomado la decisión correcta de que va a dejar el Congreso, y eso refleja algunas de las conversaciones que tuvimos ayer”, señaló Ryan en rueda de prensa.

Ryan dijo desconocer reportes en el sentido de que luego que su oficina pagó 84 mil dólares como parte de un acuerdo fuera de corte en torno a acusaciones de acoso sexual, Farenthold contrató un investigador privado externo para conducir su propia investigación, con cargo al erario público.

“Él se encuentra bajo investigación del Comité de Ética, como debería ser”, indicó el legislador, quien dijo desconocer el uso de fondos públicos para pagar acuerdos fuera de corte, alcanzado por legisladores que han enfrentado acusaciones similares, o de otra naturaleza.

Farenthold se sumó así a la deshonrosa lista de otros tres legisladores que la semana pasada renunciaron a sus escaños después de haber sido acusados de acoso sexual o conducta sexual inapropiada.

El pasado viernes el congresista republicano por Arizona, Trent Franks, quien se encontraba bajo investigación del Comité de Ética acusado de conducta inapropiada, renunció de manera efectiva ese día a su escaño, dejando sin efecto su anuncio inicial de que lo haría hasta enero.

Su anuncio se produjo apenas horas después que el senador demócrata por Minnesota, Al Franken, renunció a su banca en el pleno de la cámara alta semanas después que fue acusado por una mujer de haberla besado, tras lo cual otras se sumaron con denuncias de conducta sexual inapropiada.

Antes, el congresista demócrata John Conyers renunció al escaño que ocupó durante más de cinco décadas representando al estado de Michigan, luego que se reveló que su oficina pagó 27 mil dólares para resolver una queja de una mujer que dijo haber sido despedida después de rechazar sus avances sexuales.

Posteriormente otras mujeres hicieron acusaciones similares, incluyendo una que dijo que Conyers la manoseó cuando ambos se encontraban dentro de una iglesia.