El Parlamento italiano aprobó hoy en vía definitiva la llamada “ley del testamento biológico”, mediante la cual los pacientes podrán dejar establecido con anticipación su rechazo a la alimentación o hidratación artificiales en caso de enfermedad o discapacidad incurables.

Con 180 votos a favor, 71 en contra y seis abstenciones, el Senado dio el visto bueno a la normativa, aprobada precedentemente por la Cámara de diputados.

La ley contempla la posibilidad de que los ciudadanos, en pleno uso de sus facultades mentales, puedan decidir anticipadamente las terapias médicas que aceptarían o rechazarían en caso de llegar a contraer una enfermedad invalidante o quedar incapacitados irreversiblemente.

En particular el texto prevé que, bajo respeto de la Constitución, ningún tratamiento sanitario pueda ser iniciado o proseguido sin el permiso libre e informado de la persona interesada.

En lo que se refiere a los menores, ese permiso deberá ser manifestado por los padres o por el tutor o administrador, considerando la voluntad del propio menor.

“Toda persona mayor de edad, capaz de entender y querer y en previsión de una eventual incapacidad de autoderminación futura puede, a través de las Disposiciones Anticipadas de Tratamiento (DAT), expresar sus propias convicciones o preferencias en materia de tratamientos sanitarios", señala el texto.

También puede manifestar "el consenso o rechazo respecto a decisiones diagnósticas o terapéuticas y a terapias sanitarias, incluidas la nutrición e hidratación artificiales”.

Las DAT pueden ser revocadas, pero son vinculantes para el médico y deben ser redactadas en un acto público o en una escritura privada, con autentificación de notario u otro oficial público o de un médico del servicio sanitario nacional.

Al término de la votación, un largo aplauso recibió el resultado final.

Emocionados en las gradas estuvieron desde la excomisaria europea y excanciller italiana, Emma Bonino, hasta miembros de la asociación Luca Coscioni, que se baten por la apobación de la eutanasia y desde hace años promovían la aprobación de la normativa.

Decisivo para el visto bueno de la ley fue el acuerdo entre el gubernamental Partido Democrático y el Movimiento 5 Estrellas, admeás de la escasa beligerancia de los partidos de derecha y la división de las organizaciones católicas.