El Banco de Inglaterra (BoE, por sus siglas en inglés) decidió hoy mantener sus tasas de interés en 0.5 por ciento, nivel establecido en noviembre pasado, ante la incertidumbre por la salida de Reino Unido de la Unión Europea (EU), proceso conocido como Brexit.

En su reunión de este jueves, los nueve miembros del Comité de Política Monetaria (MPC) del banco central votaron por unanimidad mantener sin cambios su política monetaria, dejando sus tipos de referencia en 0.5 por ciento y el volumen de compras de bonos soberanos en 435 mil millones de libras (más de 585 mil millones de dólares). 

En un comunicado, el MPC explicó que su decisión obedece al progreso en las negociaciones del Brexit alcanzado la semana pasada, que ha reducido los riesgos de que la separación entre Reino Unido y la UE sea problemática, lo que podría dar un impulso a la confianza económica nacional. 

En su reunión del mes pasado, el Comité decidió por siete votos a favor y dos en contra, aumentar las tasas a 0.5 por ciento, desde el mínimo histórico del 0.25 por ciento establecido hace más de una década, ante el récord del desempleo y un aumento de la inflación en Reino Unido, así como la posibilidad de un mayor crecimiento mundial. 

La decisión de este jueves del BoE era ampliamente esperada por analistas, quienes consideran que el gobernador del Banco, Mark Carney, se enfrenta a decisiones difíciles en el futuro por las negociaciones del Brexit que están en curso y el alza en los precios en los bienes de consumo. 

La Oficina de Estadísticas Nacionales reportó el martes pasado que el Índice de Precios al Consumidor (IPC), determinante de la inflación, llegó el mes pasado a 3.1 por ciento, el nivel más alto del país desde marzo de 2012 y muy por encima del objetivo del 2.0 por ciento establecido por el BoE.

El banco central se enfocará ahora en la inflación, que alcanzó cifras récord por primera vez en cinco años y medio, con lo que es muy probable que los tipos de interés se eleven nuevamente el próximo año, aunque se prevé que ello sea hasta el primer trimestre.

La decisión de este jueves del Banco de Inglaterra (Boe) afectó la cotización de la libra esterlina frente al dólar, que bajó de 1.3446 a 1.3413, inmediatamente después del anuncio.