Por retratar con humor y crítica a la clase política, la Secretaría de Cultura capitalina y el Museo del Estanquillo reconocieron hoy aquí al caricaturista mexicano Helio Flores con la segunda edición del Reconocimiento de Caricatura "Gabriel Vargas".

En el Museo del Estanquillo, en el Centro Histórico de esta ciudad, y acompañado por miembros del gremio caricaturista como Antonio Helguera, Francisco Terrazas, Rafael Pineda y Rafael Barajas “El Fisgón”, entre otros, Flores celebró la distinción y aseguró que la exageración es parte de la caricatura.

“No hay caricaturista que no sea exagerado, pues muchas veces nos preguntan que de dónde sacamos las ideas y digo que las ideas ahí están y que las caricaturas existen en la realidad, y a veces esa realidad supera las exageraciones que nosotros hagamos en un cartón”, señaló.

Durante su discurso, Flores evocó a los moneros Eduardo del Rio “Rius” y Gabriel Vargas, así como al cronista Carlos Monsiváis, a quienes calificó como sus “maestros” y de quienes aprendió el oficio.

“Este premio es resultado de nuestro trabajo como caricaturistas y siempre procuramos evitar los textos y palabras y tratar de convertirlo todo en dibujo. Pero en este caso, el hacer esto durante 50 años, termina por atrofiarse y buscar siempre la imagen en lugar de la palabra, nuestro instrumento de trabajo es mas bien el dibujo y no la palabra”, indicó.

Antes, el escritor y guionista de cómic Francisco Haghenbeck dijo que el premio no es solo para la trayectoria del homenajeado, sino también para quien consideró como “la memoria visual de nuestra desgracia nacional”.

Externó su agradecimiento “a Helio por ser la memoria visual de nuestra desgracia nacional y espero que pronto se termine”, añadió al calificarlo como uno de los grandes novelistas gráficos, un personaje que sigue haciendo conciencia en una sociedad que tanto lo necesita.

Rafael Pineda, también caricaturista, agradeció a Helio Flores y su trabajo, “porque gracias a él me hice caricaturista”, y al respecto confesó que fue en su estudio donde quedó maravillado e impregnado de su estilo, para enseguida aclarar que en un principio deseaba ser locutor de radio.

“Soy un gran fan de Helio”, dijo y calificó al premiado como un ser humano que inspira paz y tranquilidad.

En su oportunidad, "El Fisgón" se dijo sorprendido del trabajo de Flores, al tiempo que expresó su beneplácito por el reconocimiento al monero, y aseguró que su trabajo es un punto de referencia entre los jóvenes que leen la prensa.

Indico que Flores, Naranjo y Rius, integrantes de la desaparecida revista "La Garrapata", encarnaban el espíritu antiautoritario de hace algunos año, toda vez que “lograron hacer que la caricatura fuera el lenguaje natural” de toda una generación.

“Ellos encarnan el lenguaje crítico de esa generación y se dice aprisa, pero no es poca cosa porque esa generación cambió, incluso, las formas de hacer política en el pais y abrió los márgenes de libertad de expresión como nunca antes”, destacó el monero, para quien el arte de Flores logró establecer una crítica coherente y consistente contra el régimen.

Para esta segunda edición del reconocimiento, el comité seleccionador, integrado por Rafael Barajas “El Fisgón”, José Hernández, Rafael Pineda “Rapé”, Bernardo Fernández “BEF” y Francisco Haghenbeck, eligió otorgarle el reconocimiento al cartonista, quien firma sus cartones como “Helioflores”, por retratar con humor y crítica a la clase política.

Helio Flores, uno de los más grandes caricaturistas contemporáneos, ha sido merecedor en cuatro ocasiones del Premio Nacional de Periodismo en el género caricatura (1986, 1996, 2001 y 2003).

Estudio arquitectura en la Universidad Veracruzana, pero a los dos años de ejercer la profesión se inclinó por la caricatura.

Ha manifestado que su pasión por el oficio, al que le ha dedicado miles de horas y una buena cantidad de tinta llena de humor y crítica, surgió desde la primaria, cuando empezó a caricaturizar a sus profesores.

Entre los caricaturistas que más influyeron en su trabajo está Eduardo del Río, “Rius”, quien fue el primero en recibir el reconocimiento que se instauró para difundir el valor de los aportes realizados por estos artistas y rendir homenaje al maestro Gabriel Vargas, creador de la historieta "La Familia Burrón".

En 1971 y 1988 ganó el Grand Prix del Salón Internacional de la Caricatura de Montreal, Canadá. También ha sido premiado en Turquía (1977), Bulgaria (1977), Grecia (1977), Canadá (1980), Cuba (1983) y Yugoslavia (1984); además, recibió un doctorado honoris causa por la Universidad Veracruzana en 2008.