Senadores harán un llamado a la Secretaría de Gobernación (Segob) para que se diseñen políticas públicas que mitiguen las consecuencias del desplazamiento interno forzado de la etnia rarámuri, ubicada en la zona serrana de Chihuahua.

La Comisión de Asuntos Indígenas del Senado de la República aprobó un dictamen que propone a la dependencia federal que, a través de la Subsecretaría de Derechos Humanos, en coordinación con el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas, se apoye a las familias indígenas desplazadas de la Sierra Tarahumara.

El documento se refiere específicamente al poblado “El Manzano”, situado en el sur de la Sierra Tarahumara del estado de Chihuahua, donde se concentra 90 por ciento de la etnia rarámuri o tarahumara, como también son conocidos.

Señala que esta población, en su totalidad indígena, desde hace dos décadas ha sido amenazada por grupos que han establecido cultivos de marihuana y amapola en ese territorio.

Menciona que esta etnia se dedica a la agricultura y a la ganadería, pero al ser invadidos, la gran mayoría de los indígenas se vieran forzados a abandonar su comunidad y se han trasladado a la capital del estado, principalmente, donde viven en condiciones de pobreza extrema, sin mayor apoyo del gobierno.