La especialista Ingrid Dávalos Rodríguez informó que el Centro de Investigación Biomédica de Occidente (CIBO) del IMSS Jalisco continúa el desarrollo de líneas de investigación en torno a los defectos del tubo neural en recién nacidos.

La Investigadora de la División de Genética del CIBO y responsable de dichos trabajos agregó que la investigación de esta problemática inició desde hace más de 20 años por parte del doctor Fernando Rivas.

Detalló que se ha investigado la problemática desde distintas ópticas, entre ellas la relación de polimorfismos en la producción de las enzimas que metabolizan el ácido fólico y que pueden ocasionar baja actividad enzimática.

Precisó que en coordinación con el Hospital de Ginecoobstetricia, se realizó un protocolo de estudio en el que fueron integradas 100 pacientes con características como el haber espaciado hasta un año un embarazo del otro, mantener niveles de glucosa y presión normales, y tomar ácido fólico durante toda la gestación.

Dávalos Rodríguez explicó que se este grupo de mujeres, 70 se apegaron estrictamente al plan de prevención, y como resultado 88 niños nacieron en buenas condiciones y con pesos por encima de tres kilogramos, no obstante durante el proceso el resto de mujeres que no se apegaron a las indicaciones sufrieron abortos (en nueve casos).

Dijo que el hecho de tomar ácido fólico durante tres meses antes del embarazo para prevenir defectos del tubo neural como anencefalia, mielomeningocele y espina bífida, los cuales no son sindromáticos, destaca la necesidad de planear la gestación a través de una consulta preconcepcional.

La experta lamentó que un alto porcentaje de embarazos en el país no son planeados.

Manifestó que en sí el tubo neural del bebé comienza a cerrarse totalmente aproximadamente en el día 28 de gestación, por lo que lo idóneo es que de manera preliminar la mujer haya ingerido las cantidades recomendadas de ácido fólico para prevenir estas alteraciones.

Dávalos Rodríguez ,encionó que por lo anterior quedó asentada la necesidad de que toda mujer en edad reproductiva consuma ácido fólico independiente de si planee o no embarazarse en el corto o mediano plazo.

Resaltó que de hecho se ha observado que los embarazos en donde los niños nacen sanos son más espaciados, que en los que ha ocurrido algún antecedente de aborto o de problemas de defecto neural.

"Dado que la pareja tiende a intentar una nueva concepción en un intervalo de tiempo mucho menor, cuando lo recomendable es que transcurra por lo menos un año entre una gestación y otra", concluyó.