El aroma del café y el Nevado del Ruiz se mezclan para dar identidad a esta ciudad del centro occidente de Colombia, fundada el 12 de octubre de 1849 sobre la cordillera de los Andes, considerada la capital cafetera de este país suramericano.

Manizales una ciudad con menos de 600 mil habitantes fue construida sobre una colina agreste y quebrada, que la hacen única en Colombia, con un paisaje natural en donde se mezcla el café, la belleza a lo lejos del volcán Nevado del Ruiz, con sus cinco mil 321 metros sobre el nivel del mar.

Pero esta ciudad con sus empinadas calles y callejuelas en un área de 508 kilómetros cuadrados hace parte de lo que se conoce en Colombia como Zona del Eje Cafetero, que integran los departamentos de Caldas, Risaralda y Quindío.

El Eje Cafetero en junio del 2011 la Unesco lo declaro Paisaje Cultural Cafetero de Colombia Patrimonio Cultural de la Humanidad, una decisión que proyectó el turismo regional. En la actualidad es una de las zonas más visitadas por nacionales y extranjeros.

Uno de los hechos que llevó al organismo internacional a declararlo como Patrimonio de La Humanidad es que la producción cafetera ha generado un modelo de acción colectiva de desarrollo de capital social único, representado en el gremio cafetero colombiano, el cual fue creado en 1927 por los mismos productores.

Caminar las calles de Manizales a una altura de dos mil 200 metros sobre el nivel del Mar y su clima cálido y templado con un promedio de 16.4 grados centígrados, es un delicia para recorrer sus pequeñas plazas, santuarios religiosos y para degustar el aroma del café en los más tradicionales sitios del centro de la ciudad.

Manizales fue la sede del 85 Congreso de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), que reúne a más de 550 familias caficultoras en las diferentes regiones de Colombia, como un homenaje a los 90 años que cumplió el Comité de Cafeteros del departamento de Caldas.

Pero además, como lo dijo en una ocasión el gerente general de la FNC, Roberto Vélez, el departamento de Caldas y su capital Manizales, por sus raíces entró en el ADN del gremio de los caficultores.

El director ejecutivo del Comité de Cafeteros de Caldas, Jorge Hernán López, explicó a Notimex, que este organismo regional fue el primero que se creó hace 90 años, unas semanas después que surgiera la FNC como el principal gremio de los cultivadores del grano.

“Manizales hace muchos años fue la capital de lo que se llamó en Colombia el Viejo Caldas, junto con Risaralda y Quindío, que luego se separaron. En ese entonces era un departamento con tres ciudades de bastante relevancia (Manizales, Pereira y Armenia)” , señaló.

El Viejo Caldas “tenía una altísima producción de café, los cuales llegaron a ser más del 60 por ciento de la producción a nivel nacional, por esta razón se llamó zona del eje cafetero y Manizales, sigue siendo de gran relevancia en este ámbito”.

En la actualidad el departamento de Caldas produce un promedio anual que esta entre un millón 250 y un millón 300 sacos de café de 60 kilogramos, de acuerdo con las estimaciones del dirigente regional de los caficultores.

El peso del departamento de Caldas también se ve reflejado en las 33 mil 200 familias vinculadas con la producción del grano en este departamento en el centro-occidente de Colombia.

“Manizales ofrece al turista naturaleza, montañas y una gran variedad de haciendas cafeteras que prestan el servicio de hotelería con su alimentación típica y con tour para que el visitante conozca el paisaje cultural cafetero, patrimonio de la humanidad”, subrayó el dirigente regional de los caficultores.