– La Fiscalía General de Venezuela investiga al expresidente de la petrolera estatal PDVSA, y exembajador venezolano ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Rafael Ramírez, por un presunto caso de corrupción en la venta de petróleo.

El fiscal general interino, Tarek William Saab, señaló que las autoridades encontraron durante un allanamiento un documento que vincularía a Ramírez con situaciones que son investigadas.

Indicó que en la revisión de una casa del primo de Ramírez, Diego Salazar, también detenido, se encontró en una caja fuerte un documento que lo incrimina como su socio en operaciones de intermediación de compra-venta de petróleo en 2012.

Saab dijo que el documento, que menciona directamente a Ramírez, fue emitido por un juzgado de Andorra, en donde la Fiscalía lleva a cabo una investigación sobre cuentas dirigidas al blanqueo de dinero del Estado.

La Fiscalía investiga varias cuentas ubicadas en la banca en Andorra, hacia donde se desviaron miles de millones de dólares.

Ramírez fue presidente de PDVSA y ministro de Petróleo entre 2004 y 2014 y luego fue designado por el presidente venezolano Nicolás Maduro como embajador de Venezurela ante la ONU.

Ramírez renunció al cargo diplomático la semana pasada, alegando que salió del puesto debido a sus opiniones y que la dimisión fue pedida por el gobernante.

“El Ministerio Público consiguió esto (el documento) en un allanamiento en una casa de Diego Salazar. Estaba en una caja fuerte", dijo.

"El señalamiento en ese documento lleva al Ministerio Público a abrir una investigación para desarrollar acciones judiciales para determinar las responsabilidades de este señor (Ramírez)”, dijo el fiscal.

Las investigaciones se suman a las iniciadas en noviembre pasado en PDVA, que determinaron la detención de dos de sus expresidentes, Eulogio Del Pino y Nelson Martínez, por hechos de corrupción.

Saab recordó que fueron detenidos 67 gerentes de PDVSA, incluyendo 18 de empleados de primera línea de la petrolera.

En medio del escándalo de corrupción, Maduro designó al mayor general Manuel Quevedo para presidir PDVSA, y emprender una operación de limpieza en la industria petrolera venezolana.

Quevedo estará acompañado por el presidente “honorario” de la petrolera, el exguerrillero izquierdista Alí Rodríguez, quien era embajador en Cuba, y en 2003 encabezó el rescate de las operaciones de PDVSA que se vieron reducidas al mínimo por una huelga general que pretendía doblegar al entonces presidente Hugo Chávez.

Rodríguez presidió PDVSA antes de que Ramírez asumiera el cargo que lo convirtió en uno de los hombres más poderosos del país.

En la actualidad se desconoce el paradero de Ramírez, quien dice defender el legado de Chávez sobre la protección del pueblo. Es familiar del terrorista Ilich Ramírez “Carlos, El Chacal”, quien cumple una condena perpetua en Francia.