Dafne Almazán, la psicóloga más joven del mundo

Dafne tiene 16 años, su cabello luce hasta la cintura y perfectamente bien peinado; podría ser confundida con alguno de los alumnos del Tec de Monterrey campus Santa Fe, donde recibió el grado de...

Dafne tiene 16 años, su cabello luce hasta la cintura y perfectamente bien peinado; podría ser confundida con alguno de los alumnos del Tec de Monterrey campus Santa Fe, donde recibió el grado de Maestría en Educación, tras haberte titulado a los 13 de años como psicóloga.

En entrevista, previo a recibir la documentación que la avala como Maestra en Educación con acentuación en procesos de enseñanza-aprendizaje, Dafne Almazán muestra sin embargo la sonrisa de una adolescente y en los ojos la sabiduría de quien ha sembrado su esfuerzo y cosechado sus logros.

Visiblemente emocionada, expresó a Notimex su alegría por terminar otra etapa de su formación académica, pues ahora la meta es comenzar el próximo año el Doctorado, que podría ser en Educación o en Psicología.

Ella, a diferencia de las chicas de su edad, evalúa con detenimiento sus opciones que no tienen nada que ver con la próxima salida con sus amigas o la ropa que se pondrá, sino con decisiones de vida.

El año pasado, Dafne comenzó a estudiar la carrera de Derecho y también desarrolla un proyecto de investigación referente a las niñas sobredotadas que viven en el Estado de México, donde lanzó una campaña de género enfocada en la no discriminación de las niñas que tienen capacidades intelectuales superiores.

En ese sentido, prevé que en cinco años ya existan avances importantes en la detección de niñas sobredotadas y refirió que en México, de cada 10 niños diagnosticados como sobredotados, sólo dos son mujeres.

En en el Estado de México, abundó, existen alrededor de 60 mil niñas sobredotadas, de las cuales menos de 5.0 por ciento ha sido detectada.

Precisó que 80 por ciento de los casos detectados con sobredotación son hombres y el resto mujeres, lo que evidencia que existe un factor de género que impide que las niñas sobredotadas lleguen al proceso de detección de su nivel de inteligencia.

La jovencita recordó que ella tuvo la fortuna de ser detectada como sobredotada desde muy temprana edad, así que dejó las aulas e instituciones escolares para aprender en casa.

Así, a los siete años terminó la educación primaria, a los ocho la secundaria y a los 10 la preparatoria, para concluir la Licenciatura a los 13 años de edad; hoy con el grado de Maestría, sigue planeando sus pasos académicos. 

Tras subrayar que a los 25 ya habrá concluido su estapa académica, afirmó que piensa quedarse a trabajar en México y trabajar porque los niños sobredotados mexicanos puedan tener una mejor educación en los niveles público y privado.

Recordó que “sin tele ni esas cosas” en casa, sus juegos consistían en hacer representaciones de eventos históricos con su hermano, quien también es sobredotado, y ahora estudia chino y perfecciona su inglés, aunque también ha incursionado en el aprendizaje de latín y de francés.

Dafne se ve dentro de 10 años con un doctorado y ayudando como psicóloga a niños sobredotados, quienes en su opinión, antes de haber sido diagnosticados, ya presentan daños en su autoestima.

Almazán, quien es conocida como la psicóloga más jóven del mundo de acuerdo con registros de la organización World Records Academy, aprendió a caminar antes de cumplir el año de edad, a los tres ya leía y escribía de manera autodidacta y a los seis lo hacía en inglés y en español y comenzaba con la adquisición de conocimientos en álgebra y trigonometría.

Ella ha participado en el congreso internacional World Council for Gifted and Talented Children; tiene dos certificaciones por parte de la Universidad de Harvard y el año pasado recibió el Premio Nacional de Psicología, aunado a que la revista Forbes la nombró como una de las 50 mujeres más poderosas de México.

También ha sido ponente en eventos como la Ciudad de las Ideas, en Puebla, en 2016 y este año participó en el foro Empoderando Mujeres, aunado a la campaña para la detección de niñas sobredotadas antes mencionado y colaborar en el Programa de Potenciación Intelectual del Centro de Atención al Talento (Cedat).