La influyente senadora demócrata por el estado de Nueva York, Kirsten Gillibrand, pidió este lunes la renuncia del presidente estadunidense Donald Trump para que enfrente acusaciones de abuso sexual, o que el Congreso inicie su propia investigación sobre estos señalamientos.

Gillibrand, quien en buena medida ha liderado la ofensiva contra el acoso sexual desde el Congreso y que fue la primera senadora demócrata que pidió la renuncia de su colega Al Franken, aclaró que las acusaciones contra Trump son “numerosas” y “creíbles”.

La exigencia de Gillibrand, planteada en una entrevista que transmitió el canal CNN, coincidió con los señalamientos de tres mujeres que acusaron a Trump de conducta sexual inapropiada y pidieron una investigación del Congreso.

Al menos 19 mujeres han acusado a Trump de comportamiento sexual inapropiado, que va desde entrar a salas donde se cambiaban de ropa hasta tocar sin su consentimiento sus genitales, algo de lo que él mismo alardeó en un audio difundido el año pasado.

El presidente, sin embargo, ha negado los cargos. Este mismo lunes, su vocera, Sarah Sanders Huckabee, reiteró la inocencia del presidente e incluso ofreció presentar testigos que desmentirían a las mujeres que lo acusan.

“Estas acusaciones son creíbles, son numerosas. He escuchado el testimonio de estas mujeres y muchas son desgarradores”, expresó Gillibrand en la entrevista en CNN, y añadió: “el presidente Trump debería renunciar a su puesto”.

La senadora aceptó que es poco probable que Trump se haga responsable de sus propios actos, “por lo que el Congreso debería tener audiencias, debería hacer su propia investigación. Debería iniciar las investigaciones apropiadas sobre su comportamiento y llamarlo a rendir cuentas”.

Con Gillibrand, suman cuatro senadores que han pedido la renuncia de Trump desde que la semana pasada renunciara Franken: Bernie Sanders, Jeff Merkley y Cory Booker.

La exigencia sobre Trump ocurre en el marco de una oleada de denuncias de actos de acoso y abuso sexual perpetrados por hombres en posiciones de poder, lo que ha costado docenas de renuncias y despidos en numerosas industrias y sectores en Estados Unidos.

El movimiento de denuncias, agrupadas a menudo bajo el eslogan “MeToo” o “YoTambién” fue de hecho nombrado como la persona del año 2017 de la revista Time.