El diputado local Luciano Jimeno Huanosta anunció que firmó un acuerdo con los dirigentes de los partidos Humanistas en Chile y Perú, para crear un frente con políticas y visión incluyentes.

En entrevista en la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México, detalló que formarán un frente trilateral para promover en la capital y en esas naciones, no sólo en discurso sino en acciones, partidos políticos con sensibilidad y rechazo real a problemas reales, como la violencia y la discriminación.

El también coordinador del Partido Humanista en la capital del país, precisó que el acuerdo trilateral se signó con Octavio González Ojeda, de Chile; Roberto Sánchez Palomino y Yehude Simon Murano, de Perú.

El encuentro, explicó, se dio ante la proximidad de elecciones en las tres regiones, donde preocupa más “vender la mejor imagen”, sin reparar en el ciudadano y sus necesidades, lo que crea deshumanización en la política.

Por ello, vamos a impulsar, con pleno respeto a las identidades, singularidades y autonomía institucional de cada nación, que el verdadero cambio es primero la inclusión social para la toma de decisiones, sobre todo en política y proyectos de gobierno.

El asambleísta advirtió que en la actualidad existen modelos políticos y económicos alejados del valor por el ciudadano, que impulsan el encono y sociedades individualistas, por la desigualdad, la corrupción, la inseguridad y el crecimiento del narcotráfico.

Ante ello, recalcó que los líderes humanistas de las tres naciones coincidieron en que la debilidad de todos los partidos políticos es su inconsistencia doctrinaria, desprestigio en el ejercicio político y alejamiento de la población.

Sin embargo, reconoció, creemos que la corrupción no es de un sistema interno en las organizaciones políticas, sino de los individuos, quienes enfrentan una crisis de valores y de representatividad.

Después de un encuentro de dos días denominado “Hacia un Humanismo Progresista”, cuyo anfitrión fue el Partido Humanista capitalino, comentó que los dirigentes de los tres países acordaron colaborar, incluso con propuestas legislativas, para promover la doctrina humanista en Latinoamérica.