La Secretaría de Salud informó que dos personas fallecieron a consecuencia de rickettsia, enfermedad también conocida como fiebre manchada, con las que suman 39 en el presente año.

La dependencia estatal señaló, a través de un comunicado, que las últimas víctimas del padecimiento fueron un niño de ocho años y un hombre de 42 años, ambos residentes del municipio de Hermosillo.

Con esos decesos se acumulan 39 durante el presente año, 15 por ciento menor a la registrada en el mismo periodo de 2016, cuando se habían reportado 46 muertes por rickettsia.

Las personas que perecieron a causa de este padecimiento residían en los municipios de Hermosillo, Caborca, Cajeme, Guaymas, Navojoa, Etchojoa, Empalme, Huatabampo y San Luis Río Colorado.

Este 2017 se han confirmado un total de 93 casos de fiebre manchada en Sonora, cifra 23 por ciento inferior a los 120 registrados en 2016.

Los casos de este año se distribuyen en los municipios de Hermosillo, Cajeme, Navojoa, Huatabampo, Caborca, Guaymas, Empalme, Etchojoa, San Miguel de Horcasitas, Álamos, Agua Prieta, San Luis Río Colorado, Bácum, Ures y Carbó.

La Secretaría de Salud explicó que todas las personas pueden sufrir la infección, las complicaciones y resultados fatales de la fiebre manchada son mayores en niños menores de diez años y personas mayores de 60 años.

Aunque es un padecimiento potencialmente fatal, puede curarse si el antibiótico específico –doxiciclina- se administra oportunamente dentro de los tres primeros días de iniciados los síntomas.

Fiebre, dolor de cabeza y malestar general, con el antecedente de historia de contacto con garrapata, tales como convivencia con perros, viviendas y patios con piso y paredes de tierra, es suficiente para sospechar de la enfermedad.

Cualquier localidad y persona está en riesgo, especialmente localidades urbanas y grupos que viven en condiciones de pobre saneamiento e higiene.

Una tarea preventiva fundamental es la tenencia responsable de perros, a los cuales hay que llevarlos al veterinario, bañarlos, evitar que se infesten por garrapatas, limitar su libre deambulación por la calle y patios de otros vecinos.

Si los hijos juegan con ellos, revisar cuidadosamente el cuerpo de los menores en busca de garrapatas y en caso de encontrar, retirarlas cuidadosamente con pinzas, no aplastarlas o quemarlas.