El presidente Donald Trump dio de nueva cuenta su apoyo al candidato republicano al Senado de Estados Unidos, Roy Moore, al lanzar una llamada telefónica grabada en su nombre, un día antes de las elecciones en Alabama, marcadas por acusaciones de abuso sexual.

Moore, un cristiano conservador de 70 años de edad y exjuez en la Corte Suprema de Justicia de Alabama, es acusado de conducta sexual inapropiada, y este martes se enfrenta al demócrata Doung Jones, de 63 años, y exfiscal de los Estados Unidos.

En un intento por influir en los electores, la campaña de Moore lanzó la llamada con la voz de Trump, diciéndoles a los votantes que si no apoyan al candidato republicano, el avance en su agenda quedará "paralizado".

Luego, los demócratas decidieron lanzar un mensaje con el mismo tipo de llamadas con dos de las armas más importantes de su propio partido: el expresidente Barack Obama y el vicepresidente Joe Biden.

La batalla electoral por este enclave del sur de Estados Unidos ha dividido al partido de Trump, lo que ha abierto la puerta a una rara oportunidad para que los demócratas ganen un estado profundamente conservador, que en las últimas dos décadas ha enviado sólo republicanos al Senado.

Según una encuesta de Fox News publicada este lunes, Jones lleva la delantera con el 50 por ciento de los votos y Moore el 40 por ciento. Fox indicó que el ocho por ciento de los votantes estaba indeciso y el dos por ciento apoya a otro candidato.

Moore ha mantenido un perfil bajo al rechazar solicitudes de entrevistas y realizar pocos eventos públicos. Sin embargo tiene a Trump como su mejor aliado, quien arrasó en Alabama en las presidenciales del 2016 

Pese a ello muchos otros republicanos, como el líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, se distanciaron luego de que Moore fue acusado el mes pasado por varias mujeres de acosarlas cuando ellas eran adolescentes y él tenía 30 años.

Moore ha negado cualquier mala conducta, pero las acusaciones han dado esperanzas a Jones, quien tiene un récord que incluye enjuiciar a exmiembros del Ku Klux Klan, responsables de un atentado con bombas en 1963 contra una iglesia de afroamericanos en la que murieron cuatro niñas.

El sábado, el presidente Trump aseguró que Jones se opondría a “lo que debemos hacer por la nación”, y enmarcó la batalla electoral como un referéndum sobre sus propios esfuerzos por reformar al país.

Trump, en un tuit después de impulsar la campaña de Moore durante un mitin en Florida el viernes pasado, indicó que Jones trabajaría junto con los demócratas para oponerse a la agenda del presidente republicano.

"Los demócratas en el Congreso quieren fronteras abiertas, impuestos más altos y atención médica administrada por el gobierno que no funciona. Cuesta una fortuna, no funciona", dijo Trump en Pensacola, y agregó que “son suaves en el crimen”.

Si Jones gana el martes, los republicanos controlarían el Senado por un estrecho margen de 51-49, y darían a los Demócratas el ímpetu que tanto necesitaban antes de las elecciones al Congreso de noviembre de 2018, cuando el control de ambas cámaras del Congreso estará en juego.