Gobernadores de varios estados del país respaldaron la aprobación de la Ley de Seguridad Interior que se analiza en el Senado de la República, al argumentar que se requiere un marco legal que establezca los mecanismos y temporalidad del apoyo de las Fuerzas Armadas a estados y municipios.

Los mandatarios emanados del PRI, PAN y PRD se reunieron con las comisiones unidas de Gobernación, Defensa Nacional, Marina y Estudios Legislativos Primera, las cuales analizan la minuta de dicha ley y que se prevé pueda ser votada por el pleno del Senado esta misma semana.

El gobernador panista de Durango, José Rosas Aispuro, dijo que la nueva ley no busca sustituir a las autoridades civiles y menos militarizar al país, sino mejorar la coordinación entre los tres órdenes de gobierno, por una mayor seguridad.

En la sede del Senado consideró que con esta nueva legislación los mandatarios estatales no están abandonando su responsabilidad en materia de seguridad pública. 

“Pero al vernos rebasados en algunos casos por la debilidad institucional de las corporaciones policiacas, indudablemente que eso pasa o transgrede la seguridad interior y en esa parte es donde necesitamos que el Ejército mexicano pueda tener un marco jurídico, que le permita actuar con toda certeza".

El jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, también respaldó la Ley de Seguridad Interior, pero acotó que deben revisarse algunas disposiciones que  podrían estar rebasadas incluso a lo que han solicitado las Fuerzas Armadas como es el caso de la coordinación en las tareas de seguridad.

Para el gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval Díaz, es urgente la aprobación de este marco legal, que permita apoyar a estados y municipios en el combate al crimen organizado.

“Bajo las circunstancias en las que estamos actualmente, la presencia de las Fuerzas Armadas en las entidades federativas se da en el marco de un vacío legal. Este vacío no tiene más que generar incertidumbre”.

“A los gobiernos estatales les da opción de evadir su responsabilidad de brindar seguridad con sus fuerzas civiles. A los militares les genera angustia, pues caminan a ciegas, haciendo frente a una batalla en la que ellos no pidieron estar”, argumentó.

Sin embargo, reconoció que la Ley de Seguridad Interior no resolverá por sí misma el tema de la inseguridad en estados y municipios, ya que se requiere la Ley de Mando Policial Único, sobre todo en regiones en donde hay una penetración del crimen organizado en los cuerpos policiales.

Por su parte, el gobernador de Tlaxcala, Marco Antonio Mena Rodríguez, afirmó que es necesario contar cuanto antes con la Ley de Seguridad Interior, pues ello no implica que las Fuerzas Armadas estarán de manera cotidiana en las calles.

El gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo Flores, respaldó el nuevo marco legal, toda vez que en la entidad -afirmó- son los delincuentes quienes violan los derechos humanos mientras que el Ejército Mexicano y la Marina han sido leales con el pueblo guerrerense.

A su vez, el gobernador de Colima, Ignacio Peralta Sánchez, coincidió en que es necesaria esta ley, considerando el crecimiento de los índices delictivos en los últimos años.

“Me parece que una ley que otorgue certeza jurídica a las intervenciones en materia de seguridad interior, con la adecuada regulación de sus implicaciones, alcance y duración”.

Recordó que la eventual intervención de fuerzas federales iniciará “a petición expresa de autoridades claramente definidas y con criterios precisos acerca de su conclusión. Sin olvidar el respeto irrestricto a los derechos humanos, puede ofrecer un marco adecuado para construir un nuevo modelo de participación de las Fuerzas Armadas en estas importantes tareas”.

En la reunión con las comisiones del Senado participaron también los gobernadores de Querétaro, Francisco Domínguez Servién; y de San Luis Potosí, Juan Manuel Carreras López.