Tres mujeres que previamente habían acusado al presidente Donald Trump de conducta sexual inapropiada pidieron hoy al Congreso que inicie una investigación en torno al comportamiento del líder del Poder ejecutivo en Estados Unidos.

En una conferencia de prensa celebrada en Nueva York, Samantha Holvey, Rachel Crooks y Jessica Leeds volvieron a detallar las acusaciones en contra de Trump y pidieron a los legisladores dejar de lado sus filiaciones partidistas e investigar al mandatario.

La solicitud tiene especial relevancia luego de que el movimiento de mujeres víctimas de acoso sexual ha tomado sorprendente fuerza en Estados Unidos, obligando a la renuncia o despido de docenas de hombres en posiciones de poder.

Tan sólo en las semanas recientes, un senador y dos legisladores federales fueron obligados a dejar sus cargos luego de enfrentar acusaciones de acoso sexual y comportamiento sexual inapropiado.

En la conferencia de prensa de este lunes se mostró también un video de la productora Brave New Films que compila acusaciones de 16 mujeres de las al menos 19 personas que han acusado a Trump de acoso sexual o tocamientos inapropiados.

Las tres mujeres participaron además en el programa de la periodista Megyn Kelly en el canal NBC, donde Leeds rememoró el incidente que tuvo con Trump en la década de 1980 y una secuela ocurrida años más tarde.

Leeds recordó que viajaba en un avión en la sección de primera clase cuando, una vez que las sobrecargos retiraron sus platos de comida, Trump comenzó a abrazarla, besarla y tocarla por debajo de la falda sin que mediara palabra.

“Cuando su mano comenzó a subir por mi falda... no soy una persona pequeña... logré escabullirme, agarré mi bolso y fui a la parte trasera del avión”, afirmó Leeds.

Varios años más tarde, cuando Leeds laboraba como una de las anfitrionas en una cena de gala, Trump la reconoció y le profirió un insulto (cunt) relacionado con los genitales femeninos y considerado extremadamente vulgar.

Mientras tanto, Crooks acusa a Trump de haberla besado a la fuerza cuando ella le ofreció la mano para presentarse, en tanto que Holvey, exconcursante de Miss Estados Unidos, asegura que Trump entró en su camerino cuando ella y otras mujeres se cambiaban de ropa.

Tanto Trump como sus voceros han negado todas las acusaciones en su contra, pese a que existe un audio en que el presidente afirma precisamente que toca sin su consentimiento los genitales de las mujeres que la parecen atractivas.

En sentido contrario a sus voceros, la representante permanente de Estados Unidos ante Naciones Unidas (ONU), Nikki Halay, expresó en una entrevista transmitida este domingo que todas las mujeres víctimas de acoso sexual, incluyendo aquellas que acusan al presidente, deben ser escuchadas y atendidas.