El presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), Mario Di Constanzo, afirmó que 2017 se perfila como el año récord en reclamaciones imputables a un posible fraude.

En reunión con representantes de medios de comunicación, detalló que de las 6.6 millones de quejas inscritas ante la institución de enero a septiembre de este año, 75 por ciento, es decir, más de 4.9 millones, correspondió a reclamos por un posible fraude, donde no necesariamente se vinculó a los bancos, en tanto que 25 por ciento fue por causa de movimientos y operaciones de la banca.

Asimismo, indicó  que en los primeros nueve meses del año, el monto total reclamado superó los 17 millones 794 mil pesos y de cuya cantidad más de 11 millones 204 mil pesos correspondió a quejas relacionadas por un posible fraude.

Dijo que de los más de 2.5 millones de usuarios afectados que interpusieron una denuncia ante Condusef en el lapso enero-septiembre, un millón 541 mil 782 fueron personas que afirmaron perjuicios por supuestas acciones fraudulentas.

Di Constanzo detalló que de los reclamos por un supuesto fraude al cierre de septiembre, sólo se concluyeron nueve mil 292 asuntos con una resolución favorable en 83 por ciento de los casos.

Los principales motivos que generaron los reclamos imputables a un posible fraude fueron robo o extravío de las tarjetas de crédito o débito; clonación de la banda magnética; compras remotas a través de teléfonos o vía Internet.

Además de transferencias electrónicas no reconocidas; robo de identidad o falsificación de datos personales; y prácticas engañosas de los delincuentes para obtener información en cajeros automáticos (ATM’s).

El presidente de Condusef destacó que conforme a la estadística de la institución, diciembre es el mes del año en el que se registran más incidencias de fraude, por lo que alertó a la población a estar atenta de cualquier movimiento en sus productos financieros.

En ese sentido, recomendó buscar algún servicio de alerta con las instituciones financieras para reconocer en cualquier momento operaciones no realizadas por el usuario.

En ese sentido y ante la mayor sofisticación del crimen cibernético, informó que la Comisión realiza pláticas con la Asociación de Bancos de México (ABM), para que a los clientes se les informen los números precisos de los que podrían recibir mensajes o cualquier otro tipo de comunicación.

Explicó que lo anterior es con la finalidad de que el usuario tenga mayor certidumbre sobre aquellos que de manera remota le piden información personal.