Estados Unidos se ha convertido en un “socio” en el derramamiento de sangre con su decisión de reconocer a Jerusalén como la capital de Israel, afirmó hoy el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, manteniendo su duro tono contra mandatario Donald Trump.

“Quienes transformaron Jerusalén en un infierno para los musulmanes y creyentes de otras religiones no podrán nunca lavar la sangre de sus manos. Con su decisión de reconocer a Jerusalén como la capital israelí, Estados Unidos se ha convertido en un partícipe del baño de sangre”, dijo Erdogan.

En un evento por el Día Mundial de los Derechos Humanos en Ankara, el mandatario turco advirtió que quienes creen que Jerusalén les pertenece no encontrarán mañana dónde esconderse, además destacó que el anuncio de Estados Unidos sobre Jerusalén no es vinculante para el mundo musulmán.

"La declaración del presidente de Estados Unidos, no nos une, ni ata a Jerusalén ni al mundo musulmán", agregó Erdogan, quien aseguró que la lucha continuará hasta que el Estado palestino sea fundado en sus fronteras de 1967 con Jerusalén Este como su capital, según el diario turco Hürriyet.

Erdogan, quien ha sido uno de los líderes más críticos contra el reconocimiento de Jerusalén como la capital israelí por parte de Estados Unidos, ha acusado a Israel de ser un Estado "terrorista” y “opresor”.

El presidente de Estados Unidos anunció el miércoles pasado su decisión de reconocer Jerusalén como la capital de Israel y trasladar allí su embajada, lo que generó críticas y condenas de la mayoría de los países musulmanes, además multitudinarias protestas en los territorios palestinos.