La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) llamó a la sociedad y autoridades de los tres órdenes de gobierno a fomentar el conocimiento del valor ambiental y cultural que albergan las montañas, las cuales se encuentran amenazadas por el cambio climático.

También, dijo, están amenazadas por la degradación de las tierras, la sobreexplotación y los desastres naturales, generando consecuencias que pueden afectar principalmente a la población que habita en esas zonas, se informó en un comunicado.

En ocasión del 11 de diciembre, Día Internacional de las Montañas, la CNDH solicitó implementar acciones que permitan lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, en especial el 15, referente a asegurar la conservación de los ecosistemas montañosos y su diversidad biológica.

Se busca con ello, impulsar las medidas urgentes y significativas para reducir la degradación de los hábitats naturales, anotó el organismo nacional.

Advirtió sobre la importancia de preservar el relieve montañoso de nuestro país y frenar su degradación, ya que desempeña una función relevante en la distribución poblacional.

Además, influye en las condiciones del medio ambiente y posee gran potencial de recursos naturales que hacen posible el ejercicio efectivo de distintos derechos fundamentales.

Destacó que conforme al estudio Evaluación de la degradación del suelo causada por el hombre en la República Mexicana, entre los ecosistemas naturales más afectados por la degradación del suelo está el bosque mesófilo de montaña con 26 por ciento, lo que representa 483 mil 500 hectáreas.

El estudio fue publicado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y el Colegio de Posgraduados.

En tanto, informes de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) indican que otras causas que afectan los ecosistemas de la montaña en México son la deforestación, fragmentación debido a cambios de uso de suelo, tala ilegal, incendios forestales, aprovechamiento no sustentable y plagas.

Para esta comisión, los pueblos y comunidades indígenas que habitan en las regiones montañosas tienen un papel relevante en la protección y preservación del medio ambiente.

Toda vez que existe una interdependencia entre los derechos de los habitantes de las montañas y la protección de los recursos naturales, en tanto que forma parte de su fuente de subsistencia y conocimientos tradicionales, lo cual adquiere importancia en la planificación y gestión de tales recursos.

En este sentido, la CNDH resaltó que la protección de dichas comunidades y los recursos naturales de las montañas se encuentra plasmada en la normatividad nacional e internacional, como se aprecia en los artículos 2°, 4° y 27 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

De igual forma, están contemplados en la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Medio Ambiente y la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable, entre otros.