Luego de que tres de sus hijos emigraran a Estados Unidos, Luis Gonzaga Gutiérrez Gutiérrez inició una plantación de árboles de Navidad y el crecimiento de la misma permitió años más tarde el retorno de sus descendientes.

“Se me fueron tres de mis hijos para Estados Unidos y no me gustaba que estuvieran por allá, por lo que empecé a sembrar, les hablé y ya están aquí todos conmigo”, resaltó el productor.

Hoy en día, la plantación San Lorenzo cuenta con 16 hectáreas de extensión y 70 mil árboles de diferentes tamaños de las especies ayacahuite, oyamel y pseudotsuga, principalmente.

Las plantaciones de árboles de Navidad en el Estado de México, se han convertido en una actividad económica que aprovechan decenas de familias para mantenerse y además ofrecen beneficios al medio ambiente como la renovación de recursos naturales y aportación de servicios ecológicos.

“Todos mis hijos tienen familia y es de aquí lo poco que sacamos, nada más tenemos un mes al año y si no aprovechamos ya no hicimos nada y le tenemos que echar duro y macizo para vender un poco”, relató Gutiérrez Gutiérrez, en entrevista con Notimex.

Los predios como el de don Luis, son debidamente regulados por instituciones de gobierno, quienes los capacitan y vigilan para que la actividad sea controlada.

“Nosotros no nos metemos a los bosques comunales y ejidales, estos terrenos son propiedades privadas y aquí es donde los estamos sembrando, dijo.

“Antes todos corríamos al monte a buscar un arbolito y ahora ya no, acá a todo el pueblo se los damos a precio para que compren aquí y no suban al monte a tirar”, aseguró el productor.

Don Luis expuso que los árboles de Navidad son una alternativa para los agricultores que han dejado de lado sus actividades, además es una oportunidad para devolverle al suelo su vocación de cultivo, en ciertas partes del país.

“Hay muchos terrenos abandonados, y ojalá la gente en vez de irse a Estados Unidos se pusieran a trabajar el terreno y aprovechamos para que estas cosas tengan otro ambiente”, señaló.

Por ello, destacó la importancia de este tipo de plantaciones y la necesidad de apoyar a estas iniciativas.

“Ojalá y todo el mexicano pensara eso, que cuando nos ven por ahí en la orilla de la banqueta nos compraran el arbolito pa' poder trabajar, pero desgraciadamente se van a las tiendas grandes”, manifestó.

Don Luis Gonzaga invitó a la población a consumir árboles de Navidad nacionales, pues está consciente que además de otorgar un sustento económico a las familias, ayudan a conservar y mejorar el medio ambiente.

“Invitamos a toda la gente, principalmente al mexicano que nos haga el consumo, porque estamos ayudando a los manantiales y al ambiente que esté ya más fresco, porque las talas que se están haciendo en los montes, los taladores lo están dejando pelones”, resaltó.

En este sentido, la Protectora de Bosques del Estado de México (Probosque), implementó diversos programas para fomentar el desarrollo de estas plantaciones.

El director general de la dependencia estatal, Edgar Conzuelo Contreras, explicó que sólo basta que una persona destine un terreno para establecer una plantación, para que Probosque apoye a los productores con recursos económicos y técnicos al inicio del proyecto.

“Hay programas en cuanto a plantaciones forestales comerciales, ahí se le dan cinco mil pesos y luego cuatro años de apoyo a la producción de microcuencas, ese es un recurso de mil 400 por hectárea al año, durante cuatro años”, informó.

El personal técnico de Probosque orienta a los productores al momento de plantar los árboles y en su posterior cuidado, ya que deben tratarse como cualquier otro cultivo, sólo que a diferencia del maíz, por ejemplo, estos se aprovechan después de seis u ocho años.

“Hay ocasiones que algunos son más precoces, pudieran estar en cinco, pero ya un árbol bien conformado, tupido, alineado, lo van a tener en este periodo”, dijo.

Sobre las ventajas ambientales, Conzuelo Contreras expresó que las plantaciones de árboles de navidad generan mayor utilidad, pues alcanzan grandes extensiones y no se requieren de altos consumos.

“Aproximadamente en los arboles maderables se plantan mil 100 árboles por hectárea, en estos (de Navidad) la intensidad es mayor, casi al doble y tenemos más captura de carbono porque no buscamos que el árbol sea frondoso”, detalló.

Además, el factor económico no se limita a producir y distribuir los productos, pues esta actividad involucra atraer a las personas por medio de las experiencias sociales y tradiciones como el cortar el árbol de navidad en familia.

“No es nada más un aspecto económico de vender un árbol de navidad, sino que vendes una experiencia y estás vendiendo una experiencia dónde llegas con tu familia cortas el árbol de navidad, das un paseo, un día de campo, llegas a tu casa y huele a pino”, refirió.

El funcionario también destacó la oportunidad comercial de esta actividad, en la que afirmó “el Estado de México es pionero”, y aludió a que existen condiciones para en algún momento, competir con el mercado de importación.

“Todavía no abastecemos el mercado nacional, eso es importante, y que las grandes cadenas comerciales pudieran tener eso en mente, a largo plazo ayudar a los productores locales”, mencionó.

Por su parte, el suplente legal de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) en el Estado de México, Felipe Morales Ramón, comunicó que en este año se venderán en México 1.4 millones de árboles, de los cuales 700 mil son nacionales y 700 mil son importados de Estados Unidos.

“México tiene los árboles disponibles simplemente hay que ver la manera de ver cómo acercárselos a la gente”, declaró

En la entidad existen unas 640 plantaciones que abarcan cuatro mil 900 hectáreas con este tipo de árboles. Por ello el representante de Conafor reiteró el valor de estos terrenos; asentó que benefician a las familias y a la comunidad.

“Lo importante es que el productor se emplee en su comunidad, que genere empleo y evitar que la gente de la comunidad migren a otros países y finalmente le da una armonía a la zona”, señaló.

Enfatizó que predios olvidados se pueden aprovechar para generar recursos económicos y ambientales.

“Los terrenos si están abandonados no prestan ningún servicio, sin embargo, si se introduce una plantación de árboles de este tipo capturan carbono, liberan oxígeno, filtran el agua, evitan la erosión del suelo y mejora la economía de la región”, indicó.

Expuso que para lograr que las personas opten por comprar árboles nacionales hace falta difusión, pero confió en que la calidad de las especies locales las coloque en el gusto de la gente.

“Invitamos a la ciudadanía para que consuma estos árboles de los productores y que realmente no tengan que comprar productos de importación, pues finalmente los árboles que se producen aquí en el Estado de México tiene igual o mejor calidad que los árboles importados”, expresó.

Informó que las plantaciones del estado están debidamente registradas ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y cuentan con los permisos necesarios para que los consumidores tengan certeza de su compra.

Además, notificó que en esta época las autoridades de tránsito no pueden sorprender o molestar a los vehículos que transporten un árbol de navidad en el toldo.

Para apoyar a distribuir sus árboles, el Estado de México organizó una feria navideña en el municipio de Metepec para que las personas que no tengan la posibilidad de acudir a alguna plantación puedan adquirir sus adornos.

“Muchos de los que compran tienen en su mente muy grabado la cuestión ecológica y a lo mejor no han entendido suficiente lo que estamos haciendo nosotros.

“Al tiempo que lo estás quitando, estás poniendo otro, eso implica la producción de oxígeno que es mayor comparado con un bosque”, comentó Francisco Contreras González integrante de la Asociación de Silvicultores Navideños del Estado de México.

El productor opinó que el impulso a las plantaciones de árboles navideños no debe cesar por parte de las autoridades, pero debe ser de manera racionada para que se construya un verdadero proyecto a nivel nacional de recuperar los bosques y que los resultados sean efectivos.

“Yo creo que lo que están haciendo al comprarlos es darnos la posibilidad de tener un ingreso para nuestras familias, y para el ambiente es la cuestión del oxígeno, la retención de los suelos, la captación de agua.

“El medio ambiente en general se ve beneficiado y no solamente a nivel local, sino trasciende esto a la cuestión nacional e internacional”, declaró Contreras González.