– El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, inició hoy, en Bruselas, una campaña para que las naciones que forman la Unión Europea (UE) también trasladen sus embajadas a Jerusalén y la reconozcan como la capital de Israel, como lo hizo el presidente estadunidense Donald Trump.

La visita de Netanyahu a las instituciones de la UE es la primera de un premier israelí en 22 años y ocurre en medio a una nueva escalada de violencia en Medio Oriente, desatada por la decisión de Trump la semana pasada.

Antes de reunirse con los ministros de Asuntos Exteriores de los Veintiocho, Netanyahu defendió que el reconocimiento de Jerusalén como capital del Estado de Israel es la base para la paz en la región y calificó de “risible” las resoluciones de la ONU sobre el estátus de la ciudad, también reclamada por los palestinos como capital de un Estado que reclaman fundar.

“Jerusalén ha sido la capital de Israel por los últimos 70 años. Lo que hizo el presidente Trump ha sido poner los hechos claramente sobre la mesa. Reconocer la realidad es la base para la paz”, dijo en declaraciones a la prensa.

Netanyahu sostiene que la raíz del conflicto en Medio Oriente reside en la “continuada negación por los palestinos del derecho de Israel de existir como un Estado judío y la negación de nuestra historia”.

En ese sentido, el premier incidió en que “es hora de que los palestinos reconozcan el Estado de Israel y reconozcan que tiene una capital, que se llama Jerusalén”.

“Creo que, aunque aún no tenemos un acuerdo (sobre ese punto), eso ocurrirá en el futuro. Creo que todos, o la mayoría de los países europeos, trasladarán sus embajadas a Jerusalén”, afirmó.

A su lado, la Alta Representante para la Política Exterior de la UE, Federica Mogherini, ha evitado hacer una condena explícita a esa decisión y ha insistido en que "la única solución realista al conflicto entre Israel y Palestina está basada en dos Estados, con Jerusalén como capital de ambos".

“Creemos que la única solución realista para el conflicto entre Israel y Palestina es la que se basa en dos Estados, con Jerusalén como capital de ambos”, reiteró.

Los cancilleres de varios países, entre ellos España, Francia y Reino Unido, rechazaron cualquier posibilidad de reconocer a Jerusalén como capital única de Israel.

“No estamos de acuerdo con el anuncio de que Jerusalén es la capital. Debería haber habido una decisión final de Estado, en particular porque Jerusalén está dividida en este y oeste y Jerusalén Este básicamente no es parte de Israel”, sostuvo el titular británico, Alan Duncan.

Por otra parte, Mogherini condenó los ataques contra judíos en cualquier parte del mundo, incluido en Europa, y contra Israel y ciudadanos israelíes.

El aumento de la violencia “sería un regalo a los extremos y a quienes no están interesados en la paz, en la seguridad y en la convivencia”, argumentó.