La programación del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano (FINCL) con sede en La Habana, Cuba, en la que este año destacan los trabajos de República Dominicana y Puerto Rico, con diez títulos cada uno, escapa de la banalidad y la simplificación, sostuvo Iván Giroud.

En su discurso inaugural, el presidente del encuentro que se lleva a cabo desde el viernes pasado y continuará hasta el lunes 18 de diciembre en la isla caribeña, indicó que “a Puerto Rico, ese pueblo hermano que ha sufrido este año los terribles embates del huracán María, dedicaremos una jornada especial".

Con ese objetivo, señaló, se presentará el documental Residente, dirigido por el músico puertorriqueño René Pérez (líder del grupo Calle 13).

Giroud destacó que 34 por ciento de los filmes que participan son dirigidos por mujeres, cuya proporción resulta una quimera en cualquier otra latitud para una industria globalmente dominada por los hombres.

“Ahora corresponderá desentrañar las historias que se ocultan tras esa cifra, la diversidad de las miradas y enfoques que esas obras nos entregan. Quiero aclarar que éstas forman parte del programa por mérito propio, no por forzadas cuotas de representatividad”, refirió, según se publicó en Internet.

Mencionó que uno de los objetivos esenciales "ante la invasión de tanta chatarra que se consume a diario en la multiplicidad de las pantallas que hoy por hoy rigen nuestra vida es proponer y sostener una programación de altísima calidad que busque, estimule y encuentre al espectador inteligente, y contribuya a formarlo.

“Una programación que escape de la banalidad y la simplificación, que no tema al entretenimiento siempre que no se preste a la desmovilización del intelecto. Por ello nuestro programa anual se compromete en subrayar temas relevantes de la contemporaneidad latinoamericana”, detalló.

Hizo referencia en ese sentido a temas como las migraciones, la memoria como ejercicio de rescate crítico de la historia, el deterioro del entorno, las políticas públicas y el activismo ecológico, los desafíos de los pueblos indígenas de América, la lucha por el respeto a la diversidad de géneros y el enfrentamiento a la violencia contra la mujer.

Iván Giroud planteó que al estar tan sólo a un paso de su 40 aniversario, la edición 39 debe servir de pausa e impulso y conducir a nuevos puntos de partida y de transformación del festival. Además, en ésta se optó por no introducir cambios.

“No podemos encarar el futuro de nuestro festival de otra manera. Futuro que no podrá ser alcanzado de forma plena si no somos capaces de interpretar con objetividad nuestro presente proponiendo una lectura de la realidad que rompa con esquemas que hemos preestablecido”, aseveró.