El Pueblo Mágico de Atlixco festejó el 52 aniversario del Huey Atlixcáyotl, la gran fiesta de los poblanos, ante un gran público de más de tres mil personas y que fue presidido por el presidente municipal, José Luis Galeazzi Berra.

Con más de 300 danzantes, quienes partieron desde el Parque del Ahuehuete subieron junto con las autoridades rumbo a la plazuela de la danza Netotiloyan para comenzar este festival, donde Carmelita López González de Acatlán de Osorio la Xochicihuatl (Mujer Flor) 2017 entregó el bastón de mando al secretario de Turismo, para después ser coronada, junto con sus Xochipilmes.

Después dio inicio la fiesta con la bienvenida de las Chinas y Charros de a Pie con su baile de las Calabazas, el cual puso a bailar al público.

Posteriormente llegaron los Jarabes Ajalpenses, creada en México a finales de 1700 y principios de 1800, en sus inicios el jarabe era bailado por las “cocineras” encargadas de alimentar a la gente que asistía a las reuniones.

Con la Danza de la Matanza de Tehuacán dieron a conocer esta tradición que comenzó en el siglo XVIII, en esa época, el chivo era un alimento popular pues su precio estaba al alcance del presupuesto del trabajador.

Los Tecuanes, llegaron con sus danzas una de las que más gustan siempre al público asistente, en la que representan dos tribus, la Chichimeca y la Zapoteca confabuladas para “trampear”, al tigre o jaguar elemento mítico para muchas de las culturas prehispánicas que tanto daño causa entre los rebaños y familias.

El tigre o tecuani es el personaje principal en torno al cual se desarrolla la danza.

La celebración continuó con la Danza de los Negritos, de origen africano, la cual se baila con 12 negros y una Maringuilla (hombre vestido de mujer que porta una canasta con una serpiente dentro) y representa la muerte del caporal.

La finalidad de esta danza es pedir buena cosecha, prepararse para el tiempo de guardar católico y contar la historia de los pueblos.

Otra de las danzas que se presentó fue la de los Quetzales tradición que se lleva a cabo en la Sierra Norte de Puebla y algunos sitios de Veracruz, su nombre viene del ave Quetzal por la utilización de las plumas en la confección de los enormes penachos circulares que usan los danzantes.

Además el estado invitado fue Guerrero, quien hizo su aparición con sus diferentes danzas arrancó los aplausos del público, danza de Tlacololeros, la danza de Tigres, nanas y Banda de viento, este baile se caracteriza porque se llevan a cabo las peleas entre los tres barrios y entre más sangre derramada, mayor será la victoria y la cosecha será próspera.

Los Voladores de Cuetzalan cerraron el festival con su tradicional danza, el rito de los voladores es una manifestación religiosa y fue proclamada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, se cree que fue creada por la cultura Tolteca de Tula.

El alcalde José Luis Galeazzi Berra expresó su emoción por dicha celebración del Huey Atlixcáyotl la cual tuvo que posponerse por el sismo del pasado 19 de septiembre.

Galeazzi Berra agradeció a los danzantes por preservar su cultura y mostrarla a todo el mundo, pues con las nuevas plataformas de comunicación como las redes sociales, millones de personas pudieron ver esta gran fiesta.