La fusión de títeres, clown, teatro negro y mucho humor se desplegaron en el espectáculo “Feliz NaviTrouppe” que esta tarde arrancó una breve temporada en el Lunario del Auditorio Nacional, que incluirá funciones el 21 y 22 de este mes.

La compañía La Trouppe regresó a este escenario para dar la bienvenida a la Navidad, con 16 cuadros escénicos en los que aparecen lo mismo pingüinos, que árboles que cantan, noche buenas y muñecos de nieve, sin faltar duendes y hasta el mismo Papa Noel, mejor conocido como Santa Claus.

De mano de Sylvia Guevara “Lady Lucas”, Carmen Luna “Noni Pelusas”, Marco Antonio Serna “Toño Canica” y el propio Mauro Mendoza caracterizando a Trouppo, los famosos troupos encantan a un público con la magia del teatro negro y humor blanco.

En escena festejan la navidad pero también ofrecen un momento de paz, sorpresas y mucha diversión con los personajes que han acompañado a la agrupación en escena por más de tres décadas.

Junto a un grupo de duendes, pingüinos bailarines y hasta árboles que cantan, la compañía ofrece una historia navideña acompañada de trucos de magia y muchas risas provocadas por estos virtuosos de la diversión.

En esta ocasión, los troupos reciben una carta de Santa Claus y en vísperas de su llegada la agrupación decide componer una villancico, para lo cual Toño Canica es el elegido para componer dicha pieza, transitando por varios géneros musicales.

Convencido de que el teatro de títeres tiene un futuro maravilloso y con muchas posibilidades, Mauro Mendoza, quien caracteriza a Trouppo, recordó que fue el propio Santa Claus quien le propuso llevar a cabo este espectáculo musical, prestando sus ‘duelfos’ para la obra, a cambio de la realización de un villancico para él.

Y es así como se desarrolla esta “Feliz NaviTrouppe”, donde, por cierto, la música en vivo y grabada de Toño Canica, se hace presente al fusionar ritmos como mambo, salsa, pop, cumbia, todo muy al estilo de esta agrupación teatral.

A través del verbo que ellos inventaron llamado ‘trupetear’, llevan a cabo una especie de posada en la que rompen piñatas, cantan villancicos y celebran muy a su estilo esta temporada.

Tras buscar y fusionar los ritmos antes mencionados, la agrupación por fin compone el villancico tan esperado Santa Claus, quien en la recta final de la obra, llega por su villancico, cautivando a la audiencia en el foro.