Organizaciones no gubernamentales (ONG) de 30 países repudiaron hoy la deportación de un activista noruego y de una periodista británica-ecuatoriana que venían a participar o a cubrir la conferencia ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Representantes de organizaciones de India, islas del Pacífico, Ghana, Argentina, Bangladesh, Nigeria y Suiza ofrecieron una rueda de prensa este domingo previo a la inauguración oficial de la cumbre que encabezará el presidente Mauricio Macri.

Recordaron que en este tipo de encuentros es vital la participación de la sociedad civil, por lo que resulta inexplicable que más de 60 activistas hayan sido informados de que se les cancelaban sus acreditaciones pese a que habían sido aceptadas.

Lo más grave, advirtieron, fueron las deportaciones de la periodista británica-ecuatoriana Sally Burch y de Petter Titland, activista noruego y dirigente de la organización no gubernamental Asociación por la Tasación de las Transacciones Financieras y por la Acción Ciudadana (ATTAC).

El jueves, Titland fue enviado a Brasil después de haber sido retenido durante varias horas en Ezeiza, y el viernes fue el turno de Burch, lo que ya provocó reclamos de los gobiernos de Noruega y Ecuador, y quejas de la Unión Europea (UE), Naciones Unidas y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

A pesar de las restricciones, 80 expertos de 30 países que participan en organizaciones no gubernamentales lograron tener su espacio en el Centro Cultural Kirchner, en donde hablaron con la prensa.

Aseguraron que las cancelaciones y las deportaciones se basaron en falsas acusaciones porque todos los grupos a los que se les negó la entrada son conocidos y respetados por la lucha que realizan en pos de un sistema económico más justo.

Marita González, de la Confederacion General de Trabajadores de Argentina, advirtió que “nos preocupa el déficit democrático de la OMC y de toda la estructura internacional. Nos ponemos a disposición de todos los compañeros excluidos y los deportados”.

Agregó que “para nosotros no hay democracia si no hay diálogo social, no hay posibilidad de una OMC sin participación de la sociedad”.

Beatriz Busaniche, de la organización argentina Vía Libre, pidió “disculpas por el trato” hacia la sociedad civil internacional y aseguró que “estamos totalmente avergonzados por esta situación, especialmente por Tirtland y Sally, que deberían estar con nosotros”.

Roberto Bissio, de la organización Social Wach, explicó que esta es la primera vez que se cancelan acreditación de líderes sociales en una cumbre de la OMC.

El único antecedente en un foro internacional, agregó, ocurrió en un encuentro del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial en 2004 en Bangladesh, en donde intentaron vetar la participación de 27 activistas, pero ante las protestas internacionales “la lista negra” se redujo a cinco.