Corea del Norte rechazó la decisión de Estados Unidos de reconocer a Jerusalén como capital de Israel y responsabilizó a su presidente, Donald Trump, de la violencia que pudiera destarse en Medio Oriente.

"Esta resolución merece la condena y repudio de todo el mundo porque significa un desprecio abierto e insulto a la legitimidad internacional y a la unánime voluntad de la sociedad del mundo", señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores norcoreano.

En un comunicado difundido por la agencia oficial de noticias KNCA, señaló que "el estatus de Jerusalén es un asunto delicado que debe ser tratado imparcialmente, con respeto a los derechos del pueblo palestino" para una solución duradera al conflicto.

"La presente medida no tiene nada de extraño si se tiene en cuenta que Trump es el viejo loco que habló de la 'destrucción total' de un Estado soberano, incluso en la sagrada arena de la ONU", añadió la cancillería norcoreana.

Denunció que, con estas acciones, "el mundo puede conocer bien quién es el perturbador de la paz y seguridad del mundo, el bribón de la sociedad internacional".

"Denunciamos categóricamente la presente medida de Estados Unidos y manifestamos el apoyo firme y la solidaridad con la justa causa del pueblo palestino y los demás árabes para recuperar sus derechos legítimos", expresó el gobierno de Corea del Norte.