La secretaria Ejecutiva de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Consuelo Olvera, destacó la urgente necesidad de protección que demandan niñas, niños y adolescentes, sobre todo los más vulnerables.

Al presentar del libro Túuri, de la autoría de Refugio Pereida, se refirió a la protección de los menores que viven con discapacidad, en comunidades rurales e indígenas, y son víctimas de un mayor grado de rechazo por su condición.

Resaltó que vivir las etapas de niñez y adolescencia sin barreras de actitud, sin represiones o frenos negativos impuestos por el entorno, permite reafirmar la participación plena en la sociedad con resultados positivos por los aportes de sus grandes talentos.

En el Foro 2 de la Casa del Lago “Juan José Arreola” de la UNAM, en el Bosque de Chapultepec, señaló que la CNDH llama a sociedad y autoridades a tomar en cuenta al sector de la población que enfrenta condiciones de discapacidad.

“Como un concepto que evoluciona y que resulta de la interacción entre las personas con deficiencias y las barreras, debida a la actitud y al entorno que su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás”, expuso.

También refirió la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la Organización de las Naciones Unidas, como un instrumento internacional que México ratificó hace más de diez años y está obligado a dar cumplimiento.

Indicó que la CNDH tiene la convicción de que, al sumar ideas y acciones se abre la posibilidad para atender los compromisos que nuestro país tiene ante la ONU.

“Sobre todo, para buscar el establecimiento de condiciones que ayuden a fomentar maneras de convivencia, donde nuestra actitud y nuestro entorno dé paso a una vida armoniosa que beneficie a quienes viven con alguna discapacidad”, añadió.

Acompañada por el director de la Casa del Lago, José Wolffer, la funcionaria destacó la labor que el organismo realiza en favor de las personas con discapacidad mediante actividades de promoción, divulgación, observancia y estudio de los derechos humanos.

Añadió que se busca un enfoque integral y transversal en estas tareas, entre las que se inscribe la publicación del libro Túuri, ilustrado por Zinai Estrada, que tiene como personaje principal a un niño con Síndrome de Down, que contagia alegría con su noble sonrisa.

Se trata de la historia de ese pequeño que cumple su anhelo de ejecutar la Danza del Venado, ritual que alude a la sobrevivencia del individuo y su comunidad.

Para la narración de la obra, se contó con la participación de la cuentacuentos Ixchel Sepúlveda, por lo que el origen de la historia se encuentra en el pueblo asentado en el norte del país denominado Yoreme, que significa el que respeta.

Sin embargo, Túuri pudo tener su origen en cualquier país y en cualquier hogar, ya que los nacimientos de personas con dicho síndrome han ocurrido en todos los tiempos y en todas las latitudes geográficas, expuso.