Por carecer de los permisos en materia de impacto al entorno forestal, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró un proyecto minero que operaba dentro del área de protección de flora y fauna silvestre Valle de los Cirios, en el municipio de Ensenada, Baja California.

Informó que durante una visita de inspección, personal de la dependencia detectó que las actividades se realizaban en un predio forestal de más de 42 mil metros cuadrados ubicado dentro de la propiedad parcelaria del ejido Nuevo Rosarito, localizado en la delegación municipal de Punta Prieta, dentro del área natural protegida.

En un comunicado, señaló que en la diligencia, se observaron dos áreas en las que se removió y desmontó la vegetación forestal, así como el despalme de la capa superficial de sustrato, con la finalidad de aprovechar el ónix o mármol.

Además, abundó, detectaron que una de las áreas de aprovechamiento de ese mineral constaba de una superficie total de 37 mil 135 metros cuadrados, mientras que la segunda superficie fue de cinco mil 327.5 metros cuadrados.

Precisó que en la superficie total de 42 mil 462.50 metros cuadrados del proyecto minero se identificaron actividades de remoción y desmonte de vegetación natural.

Entre las especies afectadas están torote, biznaga, cochal, datilillo, mezcal, cirio, chamizo, mezquite, huizapol, pitaya agria, ocotillo, biznaguita, cholla, gobernadora y limboy, precisó.

Indicó que las características propias del sitio y del área natural protegida hacen del lugar donde se asienta el proyecto minero un hábitat de diversas especies de fauna silvestre como venado bura (Odocoileus hemionus), gato montés (Lynx rufus), coyote (Canis latrans) y conejo matorralero (Sylvilagus audubonni).

También, abundó, especies que se encuentran enlistadas bajo alguna categoría de riesgo de acuerdo con la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010 como la víbora de cascabel, culebra real común, halcón peregrino, liebre cola negra, rata cambalacera desértica y el ratón norteamericano, entre otras.

La Profepa expuso que la empresa no mostró las autorizaciones requeridas que emite la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), conforme lo dispuesto por la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente.

Detalló que al no acreditarse la evaluación de los impactos o repercusiones sobre los recursos naturales del sitio, como flujo hídrico, erosión del suelo, modificación de la filtración del agua al subsuelo y fragmentación del hábitat de diversas especies de flora y fauna silvestre, se ordenó la clausura total temporal de las actividades en el lugar.

Por carecer de las autorizaciones correspondientes en materia de cambio de uso de suelo de terreno forestal, a la empresa se le impondría una sanción equivalente de 100 a 20 mil veces la Unidad de Medida y Actualización.

El Valle de los Cirios fue declarado como área natural protegida el 2 de junio de 1980 y consta de dos millones 521 mil 776 hectáreas.

Es el área de protección de flora y fauna más grande de México, la segunda natural protegida de México por extensión total, sólo detrás de El Vizcaíno, pero la más grande en extensión terrestre.

Dicha región se caracteriza por sus paisajes desérticos y de matorral asociados a grandes núcleos de cirios, posee una gran conservación e integridad, definida por su alto nivel de endemismo, que incluye concentraciones abundantes de cactáceas, reptiles y mamíferos grandes.

El Valle de los Cirios se encuentra desde 2004 dentro de la Lista Indicativa de México para ser nombrado Patrimonio Mundial de la Humanidad.