El actor Jorge Ortiz de Pinedo donará su ropa a los damnificados de la población Asunción Ixtaltepec, en Oaxaca, quienes perdieron sus propiedades tras los recientes terremotos.

Esto lo realizará junto con el centro de acopio que organiza en el Teatro Royal Pedregal, en el sur de la Ciudad de México, en donde en las próximas semanas también recibirá juguetes para regalar en la época navideña y año nuevo.

“Donaré toda mi ropa de cuando era delgado, de 80 kilos, ahora peso 100, lo estoy guardando porque ya no creo bajar, esa sería la mentira más grande del mundo”, declaró a los medios el actor, quien cada medio año se hace exámenes médicos para cuidar su salud.

Exhortó a la población a donar, incluso a la gente que adelgazó si tienen prendas que ya no les queden, lo único que pidió es que la ropa esté limpia y en buen estado.

Reiteró que todo lo recaudado se irá directo al citado destino mexicano que conoció luego de ver en los noticieros que la gente de ahí tenía muchas necesidades y pretende con esta acción, ser un ejemplo para que los demás hagan lo mismo.

“Hay bastantes pueblos devastados, no podemos ayudar a todos, se calcula que el 10 por ciento se vio afectada por los temblores, que serían unas 12 millones de personas, unos perdieron su casa, otros su trabajo o negocios”, recordó.

Por otro lado, indicó que está bien de salud, sólo con los malestares propios de la edad, “las edades son las edades, yo tengo algunas enfermedades peligrosas como la diabetes, debo cuidarme”.

También cuenta con EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) por haber fumado 47 años de su vida, “el error más grande que cometí”, confesó.

Debido al problema que tuvo con el cáncer, dijo que le quitaron medio pulmón, aunado a la hipertensión, los triglicéridos “debo cuidar lo que como, pero es una bendición vivir en este siglo, porque hay medicinas para todo”.

Ortiz de Pinedo, quien reestrenará pronto las obras “El fantasma en el espejo” y “Una familia de 10”, se muestra optimista y agradecido, tras cinco años de vencer al cáncer de pulmón.

Desde ese momento, siente que volvió a nacer, siempre está riéndose, sólo le indigna la imprudencia y la maldad, pero por lo demás es un hombre que trata de divertirse y transmitir esa vibra al público, que es lo más importante para él.

“Cada seis meses me hago exámenes para ver qué me pasa y no permitir que pase algo más, hace un año tuve tres neumonías, entonces me tuve que cuidar mucho y me quitaron un pedazo de pulmón.

“Si no hubiera ido a que me checaran, ya no estaría aquí, porque hubiera colapsado el pulmón, lo que hay que ir a hacer es checarse. Lo que recomiendo es que lo que les duela, vayan a ver a un doctor”, puntualizó.

En el terreno laboral, aclaró que tiene varias obras por estrenar para el próximo año, pero no puede hablar al respecto porque “mi hijo Pedro me regaña, pero sigo haciendo cosas, si me salvé del cáncer es para seguir haciendo cosas; empezar el año trabajando es una bendición”.