El gremio de los caficultores de Colombia - uno de los más afectados por la guerra- hicieron una declaración de respaldo al presidente Juan Manuel Santos por su liderazgo para firmar el acuerdo de paz con las FARC y se comprometieron con los programas del post-conflicto.

El apoyo está en la declaración final del 85 Congreso Nacional Cafetero, que es la principal instancia del gremio que reúne a más de 550 mil familias de caficultores de Colombia, uno de los sectores más afectados por la guerra y a la vez de los que se beneficiarán con la implementación del Acuerdo Final de Paz con las FARC.

El respaldo de este importante sector económico llega en momentos que el Acuerdo de Paz no ha logrado unificar a los sectores políticos en el Congreso de la República, en donde enfrenta una fuerte oposición por los sectores de la derecha colombiana.

“Señor presidente, la caficultura con todos sus saberes acumulados puede ser colaborador y garante de la etapa quizá más crítica, la construcción del posconflicto”, plantearon los líderes de la caficultura reunidos en Manizales, la capital cafetera de Colombia.

El gremio recordó que “la ruralidad colombiana fue el campo de batalla de la guerra, allí nuestros campesinos sufrieron los rigores del conflicto, muchos de ellos se desplazaron y otros tantos privilegiados de no perder sus vidas regresaron a sus veredas y hoy trabajan sus fincas”.

“Esos campesinos cafeteros o ganaderos o cultivadores de Pancoger (reforma rural) simplemente trabajadores rurales, no tienen salario sino que son generadores de su propio ingreso y se quedan en una especie de nebulosa en donde solo pueden acceder a los subsidios del Estado, porque los sistemas de seguridad social no les permiten ser sus beneficiarios, se trata de un tema de equidad con nuestros campesinos y trabajadores rurales”, señaló.

Pero a la vez apoyan la fase del postconflicto en Colombia, el gremio de caficultores pidieron políticas gubernamentales para mejorar la situación de seguridad social de los campesinos que cultivan el grano y sus familias.

Sobre el Sistema de Seguridad y Salud en el trabajo “valga la pena decir que ha sido muy importante el rol de la Federación para apoyar a los caficultores en su implementación", indicó

Sin embargo, agregó, "consideramos que siendo un Sistema que protege al activo más importante que tenemos, que son los trabajadores, desconoce por completo la realidad de una actividad que se desarrolla bajo el sol y el agua”.

Otra de las acciones que emprenderá el gobierno para beneficio de la caficultura es la preparación de un convenio marco entre la Alta Consejería para el Posconflicto y la Federación Nacional de Cafeteros para hacer que cientos de familias que viven en zonas cafeteras sustituyan los cultivos de coca por cultivos de café.

El presidente Santos aprovecho el escenario del Congreso Nacional Cafetero para anunciar un convenio y apoyar el Programa Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito, con recursos del Fondo Colombia en Paz y con recursos de la Federación Nacional de Cafeteros, que va a brindar asistencia técnica en todo el proceso”.

“En este frente comenzará un proyecto piloto en Briceño, Antioquia (nor-occidente) también de la mano de la gobernación y del sector privado, para que 500 familias siembren mil hectáreas de café”, reveló el mandatario.

Con estos programas -dijo- “se aumentará el área cultivada para agregar un millón de sacos a la producción cafetera del país. Sumados a los tres millones por vía de la renovación (…) Colombia quedará produciendo 18 millones de sacos de café”.

La producción en el año cafetero que terminó en septiembre pasado cerró en 14.6 millones de sacos y se completó el tercer año consecutivo por encima de los 14 millones. El valor de la cosecha ascendió a los ocho billones (2.6 mil millones de dólares).

A partir de septiembre pasado y ante la posibilidad constitucional de conformarse como partido político, las siglas de las exguerrilleras Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ahora significan Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común.