Con el objetivo de divulgar la ciencia y generar conocimiento científico que tenga impacto directo en las comunidades, fue presentado el libro "Neuroanatomía de la esperanza", del doctor Rodrigo Ramos Zúñiga.

El autor, jefe del Departamento de Neurociencias del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), aborda la neurociencia cognitiva de la esperanza y su efecto en la salud.

“El concepto de esperanza ha sido tratado como etéreo, filosófico, metafísico, e incluso con carácter teológico; sin embargo, los estudios han permitido identificar estructuras que se vinculan con patrones conductuales”, explicó Ramos Zúñiga.

Desde la narrativa hasta la explicación científica, la publicación ejemplifica a la esperanza como un elemento que brinda equilibrio y bienestar, por medio de historias como la de un migrante que cruza una frontera para tener una vida mejor y una madre que busca sin cesar para encontrar a su hijo desaparecido.

“En Guadalajara hay más de 300 suicidios al año. Eso habla de desesperanza, y hay que conocer cuáles son los mecanismos cerebrales de la esperanza para poderlos manipular farmacológica o psicoterapéuticamente”, explicó el doctor Miguel Macías Islas, coordinador del doctorado en Farmacología del CUCS.

"En el lóbulo frontal del cerebro se configuran redes neuronales que, en conjunto con otras redes de carácter psicoemocional, conforman “el circuito de la esperanza”, donde el ser humano desarrolla emociones morales como el altruismo y la solidaridad, explicó Ramos Zúñiga.

“La esperanza es un producto cerebral resultado de las estrategias que tenemos para resolver los problemas y expectativas que tenemos en virtud de nuestras vivencias”, mencionó Macías Islas.