La Agrupación de Comerciantes de la Zona Rosa reiteró el llamado a las autoridades del gobierno de la Ciudad de México para que se agilice la demolición del edificio ubicado en Génova 33, que quedó dañado por el sismo y cuyo cerco afecta a los transeúntes y a los comerciantes de la zona.

En conferencia de prensa, aseguraron que a más de dos meses del terremoto del 19 de septiembre, las labores se llevan a cabo de manera lenta, lo que genera pérdidas económicas a los comerciantes y molestias a los vecinos.

Jorge Pascual, presidente de la agrupación, calculó que son al menos 40 negocios afectados por los trabajos en ese inmueble, además de las obras de remodelación que se han extendido durante un año, y que en conjunto han generado pérdidas por alrededor de 100 millones de pesos.

El representante de los comerciantes consideró que mientras no concluya la demolición del edificio de 10 pisos, existe un riesgo constante para las personas que transitan por esa calle.

Por ello, solicitó al jefe de gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, que acuda a la zona para conocer de primera mano las afectaciones.

“Es muy importante que venga, está mal informado al decir que el sábado van a abrir los negocios de Génova, es imposible”, explicó el representante.

Además, pidió acelerar las labores en el edificio de Hamburgo 112, el cual está afectado e impide el funcionamiento parcial de Plaza la Rosa, donde 25 negocios continúan cerrados.