La Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC) organizó una función de la recién restaurada película "La Barraca", de Roberto Gavaldón, para recaudar fondos en pro de la Fundación El Ángel Catatonia, que ayuda a afectados por los sismos de septiembre pasado.

De manera previa a la proyección, Ernesto Contreras, director de la AMACC, compartió que ésta es posible gracias a la restauración que la Filmoteca de la UNAM hizo a los negativos de la primera cinta premiada con un Ariel por Mejor Dirección.

"Además de esta restauración de 'La Barraca', la AMACC en colaboración con la Filmoteca, ha restaurado, entre otras películas, 'La mujer del puerto' y 'Tepeyac'. Pocos hemos tenido la oportunidad de ver la película que hoy presentamos y por eso quisimos sumarnos al apoyo a los afectados por los sismos", externó.

Al tomar la palabra Guadalupe Ferrer, directora de la Filmoteca, refirió que para encontrar el negativo luego de una ardua labor de búsqueda se trabajó más de un año para restaurar los 12 rollos de nitrato y 12 rollos de sonido, que estaban afectados por el paso del tiempo.

"Esta película es parte de nuestra memoria fílmica e histórica y rindo homenaje a uno de los grandes directores del cine mexicano y al momento del arribo del exilio español", expresó con gran emoción.

En tanto Laura Santana, representante de la Fundación El Ángel Catatonia, detalló la labor de esa organización que surgió tras los sismos de septiembre en este país.

"Algunos miembros pertenecemos a la productora de publicidad y televisión El Ángel Catatonia. En conjunto con otras asociaciones civiles comenzamos apoyar a los afectados y luego de la emergencia nos quedamos a apoyar el proceso de reconstrucción consciente y planificada de la comunidad de Acatzingo, en el Estado de México", mencionó.

En la función a beneficio se dieron cita desde estudiantes de cine y representantes de la industria cinematográfica de México, hasta Roberto Gavaldón, hijo del multipremiado director de "La Barraca".

En la cinta se narra la historia de una familia errante que se instala en una barraca valenciana abandonada ganándose la hostilidad de sus vecinos. Fue el  debut cinematográfico de Roberto Gavaldón, quien se inspiró en la novela del escritor, periodista y político español Vicente Blasco Ibáñez.