El futuro de Siria no está manos de potencias extranjeras, sino en manos del pueblo sirio, afirmó hoy el presidente de Irán, Hasán Rohaní, antes de partir a la ciudad rusa de Sochi para la cumbre tripartita con Rusia y Turquía para analizar la situación siria y la “transición política” en ese país.

Rohaní expresó su confianza en que las decisiones que se tomarán en la cumbre de Sochi entre Rusia, Turquía e Irán allanen el camino para un buen futuro para Siria mediante diálogos entre Damasco y la oposición siria, reportó la presidencia iraní en un comunicado divulgado por medios locales.

”Desde hace más de seis años la región está sufriendo inestabilidad e inseguridad, además padeciendo por las actividades destructivas de los terroristas”, lamentó el mandatario iraní ante la prensa, previo a su viaje a Sochi, donde se reunirá con sus colegas Vladimir Putin de Rusia y Recep Tayyip Erdogan de Turquía.

En su opinión, la presencia de Rusia y los países regionales en la crisis de Siria e Irak ha tenido un efecto muy importante para acabar con el grupo extremista Estado Islámico (EI), pero aun así remanentes yihadistas se encuentran todavía en suelo sirio e iraquí.

Rohaní destacó que Irán y sus aliados regionales, como el grupo chiita libanés Hezbolá, seguirán luchando contra los yihadistas hasta su erradicación total.

Indicó que además de la lucha antiterrorista, Irán, Rusia y Turquía han promovido en los últimos 11 meses el proceso político para Siria y han celebrado varias rondas de negociaciones en Astana (Kazajistán).

El presidente iraní dejó claro que para Teherán el mantenimiento de la integridad territorial, la soberanía nacional y la independencia de Siria, así como el regreso de los desplazados sirios a su país es de suma importancia.

Rusia, Turquía e Irán actúan como garantes del cese al fuego declarado en Siria a finales de 2016 y son copatrocinadores del llamado proceso de Astana, las consultas internacionales que buscan consolidar el armisticio y allanar el camino a una transición política en Siria.

Los presidentes de los tres países se reunirán este miércoles en Sochi, a orillas del Mar Negro, para analizar los avances logrados en las conversaciones de Astana y hallar una solución a la guerra siria, que ha dejado más de 330 mil muertos desde marzo de 2011.

El encuentro en Sochi tiene como objetivo impulsar un nuevo formato de negociaciones políticas en Siria, a la luz de que el proceso de Ginebra, auspiciado por las Naciones Unidas, no ha logrado hasta ahora poner de acuerdo al gobierno y la oposición siria.