Historiadores defienden trascendencia de la Revolución Mexicana

La Revolución Mexicana fue un movimiento que cumplió con lo que se propuso, que no puede llamarse fallida y que a 107 años de que estallara aún tiene algo porque celebrar, consideraron los...

La Revolución Mexicana fue un movimiento que cumplió con lo que se propuso, que no puede llamarse fallida y que a 107 años de que estallara aún tiene algo porque celebrar, consideraron los historiadores Felipe Ávila y Pedro Salmerón.

Entrevistado a propósito de su libro "Breve historia de la Revolución Mexicana", el doctor en Historia por El Colegio de México, Felipe Ávila recordó que en los últimos 70 años México ha tenido transformaciones importantes, algunas de las cuales ha desmoronado algunas conquistas de aquella época.

Empero, acotó el también profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, este 20 de noviembre sí hay algo que celebrar, "en primer lugar, que haya habido una revolución, en segundo, que haya habido gente como los Flores Magón, como Madero, Zapata o Villa, y miles de hombres que dieron su vida por construir un país mejor y que es un ejemplo que tenemos que seguir".

"Por mucho que existan intelectuales y políticos que quieran enterrar (la revolución), no han podido hacerlo porque sigue estando presente en el imaginario de la población mexicana, sobre todo, de los sectores pobres que siguen viendo en ella, un ejemplo a seguir, inspirándose en (Francisco) Villa y (Emiliano) Zapata para sus luchas actuales", puntualizó.

Según Ávila, no es casual que la mayoría de los movimientos populares de los últimos 50 años enarbolen a ambos caudillos como símbolos de su lucha porque siguen siendo referentes esenciales para ellos.

Por separado, el también historiador Pedro Salmerón, coautor de dicho texto, indicó que la Revolución de 1910, no puede considerarse una revolución fallida.

“Se pueden decir muchas cosas, menos fallida. Es una revolución que se cumple, el México que sigue es lo que se había propuesto los que ganaron. El proceso revolucionario termina en los años 40, lo que sigue después es otra parte de la historia de México”, dijo.

La Revolución era necesaria porque el régimen de Porfirio Diaz ya no daba para más, y sirvió para que sus protagonistas construyeron un México diferente al de 1910.

“Lo que hay que separar es que, el propósito que hizo la Revolución, era construir un país más democrático, libre, justo y equitativo, al final se logró porque la Revolución Mexicana es una revolución triunfante que derroca a un régimen dictatorial y establece uno nuevo que instituye un nuevo tipo de Estado, un nuevo orden político. Pero también logra unas reformas que no son menores, y la revolución, cambió la situación laboral de trabajadores mexicanos.

“Los campesinos estaban desapareciendo, se estaban convirtiendo en peones asalariados de las haciendas, gracias a la revolución, ellos se dieron cuenta que movilizándose se podría cambiar el país. El México que construyeron es un México distinto al de 1910”, destacó.

Sobre el libro “Breve historia de la Revolución Mexicana”, ambos historiadores afirman que más que una Revolución mexicana, tuvimos una Revolución maderista, una zapatista y una villista; múltiples revoluciones que no fueron sino la suma de luchas y resistencias contra la opresión, largo tiempo acumuladas.

“Lo que pretende esta obra -dijo- presenta al lector una síntesis comprensiva de la Revolución. ¿Qué la provoco? ¿Cuáles son sus periodos fundamentales? Sus personajes, sus actuales individuales y resultados que tuvo para así poder entender el México de hoy”, concluyó Salmerón.