El ombudsman nacional Luis Raúl González Pérez señaló que la reforma policial debe asumirse como una prioridad para el Estado mexicano y demandó una política en materia de seguridad que ponga en el centro a las personas.

Al participar en el VI Foro Nacional “Sumemos causas por la seguridad: ciudadanos + policías”, expuso que postergar la discusión y definición de dicha reforma impide garantizar niveles mínimos de seguridad a las personas y su patrimonio, así como abatir la violencia y hace que continúe el deterioro de la confianza hacia las instituciones.

González Pérez resaltó que cualquier política pública que se quiera adoptar en materia de seguridad y justicia tendrá alcances y efectos limitados si no contempla la definición del modelo policial que se requiere, así como la dignificación y revaloración de los policías.

El titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) reconoció que México cuenta con cuerpos policiales que carecen de capacidades y recursos suficientes, así como de un marco jurídico y normativo para coordinar y hacer eficiente su actuación.

“Pretender encontrar en la defensa y protección de los derechos humanos la causa última de la inseguridad y de la impunidad, así como argumentar que los organismos de protección y defensa de los derechos fundamentales dan la espalda a los derechos que asisten a las autoridades, entre ellas a los policías, es una falsedad”, sostuvo.