El cardenal José Francisco Robles Ortega, 'despunta' entre los candidatos papables

  • El arzobispo de Guadalajara suena con fuerza para ser el sustituto de Benedicto XVI, según diversos medios italianos.
  • Tiene 63 años y no le gusta la excesiva exposición pública.
  • Ha completado su formación con estudios en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.

Diversos medios italianos incluyeron este miércoles al cardenal mexicano José Francisco Robles Ortega, arzobispo de Guadalajara en México, como uno de los fuertes "papables" para suceder al Papa emérito Benedicto XVI, según Il Corriere della Sera.

Nacido en la población de Mascota, en el católico estado mexicano de Jalisco, cuenta con 63 años. Desde el 7 de febrero de 2012 guía una de las arquidiócesis más importantes de América Latina, tras haber dirigido la circunscripción eclesiástica de Monterrey.

Se convirtió en el primer cardenal en convertirse en presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano Hombre de bajo perfil, que no gusta de la excesiva exposición pública, Robles Ortega ha cultivado una carrera eclesiástica siempre en ascenso. Su formación en los seminarios de Autlán, Guadalajara y Zamora la completó con estudios en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.

Fue primero obispo auxiliar de Toluca y después titular de la misma diócesis hasta que, en enero de 2003, Juan Pablo II lo designó como arzobispo de Monterrey. Debió esperar el cambio de pontificado para recibir el birrete colorado.

Benedicto XVI lo nombró cardenal durante el Consistorio público del 24 de noviembre de 2007.

Es miembro de la Pontificia Comisión para América Latina, después fue integrado al Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización. En la Iglesia mexicana Monterrey no es lo mismo que Guadalajara, aunque las dos son sedes cardenalicias.

Una carrera en ascenso

La primera es una arquidiócesis con poca tradición eclesiástica, la segunda cuna de santos y de mártires. Al convertirse en arzobispo en Guadalajara, Robles Ortega tomó el mando de una demarcación eclesiástica prolífica, donde se encuentra el seminario con mayor número de aspirantes al sacerdocio del mundo.

El viernes 29 de junio de 2012 estuvo en Roma para recibir la insignia litúrgica del Palio de manos de Benedicto XVI.

Durante la celebración de la misa por la festividad de los santos apóstoles Pedro y Pablo ocupó un puesto especial. Se ubicó a la izquierda del entonces Papa en el altar mayor de la Basílica vaticana. Pronunció en latín varios pasajes de la ceremonia y abrazó al pontífice a la hora del saludo de la paz.

Un día después, el sábado 30, volvió a ser noticia. La sala de prensa de la Santa Sede anunció su elección como uno de los tres presidentes delegados de la posterior asamblea general del Sínodo de los Obispos, que se realizó del 7 al 28 de octubre en El Vaticano.

Junto a Robles presidieron los trabajos de esa cumbre los también cardenales John Tong Hong, obispo de Hong Kong (China) y Laurent Monsengwo Pasinya, arzobispo de Kinshasa (República Democrática del Congo).

Durante el Sínodo dejó una buena impresión, por su estilo sobrio pero decidido. En noviembre de 2012 se convirtió en el primer cardenal en convertirse en presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) en casi 30 años.

Con un consenso que sorprendió incluso al nuncio apostólico Cristophe Pierre, los obispos de su país lo eligieron para guiar su máximo órgano de representación.