Oficialismo confía en detención de exministro kirchnerista en Argentina

El oficialismo considera inminente la detención de Julio de Vido, uno de los exministros más poderosos de los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández en Argentina, luego que mañana...

El oficialismo considera inminente la detención de Julio de Vido, uno de los exministros más poderosos de los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández en Argentina, luego que mañana miércoles la Cámara de Diputados vote su desafuero.

De Vido, de 68 años, fue ministro de Planificación e Inversión Pública durante los 12 años de gobiernos kirchneristas (2003-2015) y desde ese cargo ejecutó multimillonarias obras públicas, en las que se sospecha hubo corrupción.

Pablo Tonelli, diputado de la bancada que responde al presidente Mauricio Macri y titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales, confió en que el desafuero de De Vido será votado mañana miércoles en una histórica sesión por una amplia mayoría.

“Mañana (miércoles) pasará la noche en el penal de Ezeiza, porque las causas en las que está acusado son gravísimas", aseguró el legislador oficialista.

El gobierno ya intentó en julio pasado expulsar a De Vido de la Cámara de Diputados para quitarle sus fueros parlamentarios, pero no lo logró porque varios legisladores argumentaron, con razón, que no existía el pedido de un juez.

La situación del exministro cambió la semana pasada, cuando dos jueces solicitaron su desafuero y detención por diferentes causas judiciales.

El primero fue el juez Luis Rodríguez, quien investiga el desvío de 265 millones de pesos (alrededor de 15 millones de dólares) en las obras de un yacimiento carbonífero, en un caso en el que De Vido es acusado de “defraudación a la administración pública”.

Después, el juez Claudio Bonadio procesó y solicitó la prisión preventiva en su contra en el marco de la investigación del desvío de seis mil 900 millones de dólares en la compra de gas natural licuado.

Bonadio embargó por mil millones de pesos (casi 60 millones de dólares) a De Vido y por el mismo monto a Roberto Baratta, quien fuera mano derecha del ministro y quien ya fue detenido.

La víspera, De Vido pidió licencia como diputado, en un último intento de conservar su fuero, pero la solicitud le fue rechazada.

En la misiva, el exministro explicó que las acusaciones en su contra son infundadas y que “es la privación ilegítima de mi libertad la única motivación que persiguen dichas solicitudes, ya que como señalé más de una vez, en mi caso mis fueros nunca existieron".