IMSS Puebla reconoce a estancias por salvaguardar a menores por sismo

Personal de las 37 guarderías del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Puebla, fueron reconocidas por haber activado y puesto en práctica de manera exitosa el protocolo de evacuación de los...

Personal de las 37 guarderías del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Puebla, fueron reconocidas por haber activado y puesto en práctica de manera exitosa el protocolo de evacuación de los niños y niñas, tras el sismo del 19 de septiembre.

Enrique Doger Guerrero, delegado del IMSS en Puebla, en ceremonia celebrada en el Centro de Capacitación y Calidad del IMSS Zavaleta, entregó los reconocimientos al personal que labora en las 37 estancias por su trabajo comprometido a proteger la integridad de los menores.

Abundó que en las 37 guarderías, de lunes a viernes, se atienden a niños con 43 días de nacidos hasta los cuatro años de edad, y en total son más de cuatro mil infantes a quienes el IMSS les da servicio en todo el estado.

Narró que cuando se presentó el movimiento telúrico, el personal de las 37 guarderías tomó las acciones inmediatas para el desalojo de los niños y no se retiraron del centro de trabajo hasta haber entregado a todos los pequeños con sus padres o tutores, lo que permitió que no se presentaran incidentes.

Doger Guerrero puntualizó que todas las guarderías cuentan con su Plan Interno de Protección Civil avalado por la autoridad competente, además que de manera recurrente se realizan simulacros; dos al mes con hipótesis de incendio y con la misma dinámica pero en hora de sueño, y de manera anual uno con presencia de las autoridades de Protección Civil.

Informó que actualmente sólo la guardería ubicada en el municipio de Atlixco permanece cerrada, porque continúan los trabajos de reparación como consecuencia de los daños que sufrió por el sismo de magnitud 7.1.

El delegado del IMSS aseguró que las niñas y niños están familiarizados con los simulacros, y por ello cuando se presentó el sismo todos sabían cómo actuar y hacia dónde dirigirse, aunado al correcto asesoramientos del personal para que se conservara la calma y se evitara un daño físico o emocional.

“A pesar del miedo o del pánico que pudieron haber sentido, el personal no perdió el control ni abandonaron su trabajo, y protegieron en todo momento la integridad física y emocional de los niños. Además, organizaron a los padres de familia para una entrega correcta y ordenada sin tener un solo incidente”, reiteró.