Lleva Fátima Miranda los sonidos del cuerpo a escenario del Cervantino

Un concierto sonoro y musical con dosis de componente teatral, que crea un arco de múltiples atmosferas, desde lo interior y meditativo hasta lo infausto y risueño, es el que presentará la cantante...

Un concierto sonoro y musical con dosis de componente teatral, que crea un arco de múltiples atmosferas, desde lo interior y meditativo hasta lo infausto y risueño, es el que presentará la cantante española Fátima Miranda la tarde de mañana en el Teatro Cervantes de esta ciudad.

Invitada por el XLV Festival Internacional Cervantino (FIC), dijo a Notimex durante una entrevista posterior a la conferencia de prensa que sobre el mismo tema ofreció, que intenta llevar de la mano a niños, adolescentes y adultos, a vivir el arte que por décadas ha desarrollado.

Citó a legiones de pensadores, promotores culturales y artistas de todos los niveles, todas la épocas y todas las latitudes terrestres, al señalar que “el arte es para todos” y, bajo esa socorrida premisa, se dijo “abandonada a los sonidos del ser humano”.

Sí. Ella ha estudiado todos los sonidos que hacen los seres humanos. Esa es su pasión, el llanto, el ronquido, el canto, la voz natural y todos los imaginables. Dijo que con eso ha creado lo que ella llama “obras performáticas”, porque de la cotidianeidad y las más claras situaciones escatológicas, las lleva a un nivel superior.

Un florilegio de alegorías, metáforas, parábolas y entes figurativos salieron de la boca de Fátima Miranda, como dilatado preámbulo antes de explicar el espectáculo llamado por ella misma “Entre Salamanca y Samarkanda”, que presentará como parte del programa “Revelación Revolución” del XLV Festival Internacional Cervantino (FIC)

De acuerdo con ella, los sonidos que salen de su boca evocan a África, Japón o India, al mar o la selva, a un templo, o a un mercado o a un estudio de música electroacústica, ya que combina técnicas vocales orientales y occidentales o de su propia invención; usa la voz como instrumento de viento y de percusión, dijo.

El programa incluye “Diapasión”, “In principio”, “Entre nosotros-Epitafio a las ballenas”, “Desasosiego”, “Tala tala que tala tala ¿qué tal?”, “Entre Salamanca y Samarkanda” y “El Principio del fin”. En el escenario está sola y su alma, pero se hace acompañar de cuatro pantallas; en las cuatro aparece ella misma haciendo sonidos.

Para la cantante, la voz es un medio de expresión y una vía de experimentación, por eso, la emplea como instrumento de viento y de percusión y alcanza un registro superior a cuatro octavas, con difonías y moldeos del aliento que van del más transparente y angelical hilo de voz al alarido más salvaje.

Será un concierto-performance para voz sola en el que explorará las posibilidades sonoras de la voz a través de la interpretación de las piezas señaladas líneas arriba, en las que mezcla imágenes en video con los sonidos vocales naturales producidos en vivo durante el concierto. Con esos sonidos ha grabado algunos discos.

Licenciada en Historia del Arte, compositora, cantante e investigadora de la voz y de la música vocal de culturas tradicionales, desde 1983 realiza un trabajo de investigación en torno a la voz y a la música vocal de culturas tradicionales. En sus conciertos, añadió, hay elementos poéticos, gestuales, visuales, dramáticos y humorísticos.

Miembro fundador en 1980 del grupo de improvisación Taller de Música Mundana, también colabora con el Flatus vocis Trío, grupo de poesía fonética. Con ellos grabó dos discos, “Opera para papel” y “Grosso modo”, respectivamente. Entre 1982 y 1989 trabajó en la fonoteca de la Universidad Complutense de Madrid.