Brasil promete desarrollo sostenible durante recuperación económica

El presidente brasileño Michel Temer prometió hoy que su país tendrá un crecimiento sostenible en momentos en que sale de su peor recesión, y aseguró que la deforestación en el Amazonas, cuyo repunte...

El presidente brasileño Michel Temer prometió hoy que su país tendrá un crecimiento sostenible en momentos en que sale de su peor recesión, y aseguró que la deforestación en el Amazonas, cuyo repunte provocó críticas internacionales, cayó 20 por ciento.

“El compromiso de Brasil con el desarrollo sostenible es de primer orden”, dijo Temer, durante su discurso de apertura de la Asamblea de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

“En todos las frentes Brasil trata de dar su contribución con el desarrollo sostenible”, aseveró Temer, quien reiteró que su país “sigue empeñado con el Acuerdo de París” para luchar contra el cambio climático.

Ante la presión en Brasil, y en otros países, para que el gobierno brasileño aumente los esfuerzos para reducir la deforestación del Amazonas, que aumentó 29 por ciento en 2016 hasta los ocho mil kilómetros cuadrados, Temer dijo que los datos de 2017 señalan un retorno “al buen camino”.

“Los primeros datos disponibles para el último año indican una caída de 20 por ciento de la deforestación”, aseveró y reiteró que Brasil es “líder en energía hídrica y bio”, y se “enorgullece de tener la mayor cobertura de selvas tropicales del planeta”.

Manifestantes protestaron el lunes en Nueva York para presionar a Temer sobre el Amazonas, y este martes están previstos nuevos actos en Brasilia de organizaciones ecologistas y de la sociedad civil que representa a los pueblos indígenas.

La mayor selva tropical del planeta, que ocupa más del 50 por ciento del territorio brasileño, ha sufrido en los últimos 30 años los efectos de esta tala acelerada y corte raso, que va sucedida muchas veces por la quema de los remanentes del bosque, para abrir áreas de pasto para el ganado bovino o la producción agrícola.

Brasil, que exportó en 2016 casi 85 mil millones de dólares en alimentos, aspira a convertirse en un mayor productor de carne, soja y frutas ante el aumento de la población mundial, pero el avance de las fronteras agrícolas podría poner en riesgo la mayor selva tropical del planeta.

Temer, quien se dirigió al plenario antes del presidente estadunidense Donald Trump, dijo que Brasil “no cree en el proteccionismo como la salida a las dificultades económicas”, y pidió un “sistema abierto y regido por reglas” comerciales.

El presidente brasileño, denunciado por asociación ilícita y obstrucción a la Justicia en su país, dijo que Brasil está saliendo de la crisis económica, y prometió que seguirá asistiendo a los “miles de inmigrantes venezolanos” que llegan por la frontera norte.

“La situación de los derechos humanos en Venezuela continúa deteriorándose”, dijo Temer, aunque no condenó ni mencionó al gobierno del presidente Nicolás Maduro, a un día que Trump pidió al presidente brasileño más presión a Caracas.