Pizza
Una pizza, en una foto de archivo. ARCHIVO

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) aclaró que por lo menos desde hace 15 años, todos los alimentos preparados para su consumo en el lugar o establecimiento en que se venden tienen la tasa general del Impuesto al Valor Agregado (IVA).

La aplicación del IVA a estos alimentos es con independencia de si se tienen o no instalaciones para su consumoEl jefe del SAT, Aristóteles Núñez Sánchez, señaló que este organismo publicó una regla al respecto sólo para aclarar que esta disposición también aplica para las llamadas tiendas "de conveniencia" o "mini supers", evitar una aplicación incorrecta de la Ley y que "la cancha estuviera pareja".

En entrevista radiofónica, señaló que en términos de la Ley del IVA, todos aquellos alimentos preparados para su consumo en el lugar o en el establecimiento en el que se venden, con independencia de si tiene o no instalaciones para su consumo, tienen tasa general de 16 por ciento, concepto establecido en la Ley por lo menos hace 15 años.

Explicó que el SAT publicó una regla para aclarar que este tipo de productos deben estar causando 16 por ciento del IVA porque desde hacer varios meses, junto con la Asociación de Tiendas de Autoservicio y Departamentales, percibió que había una aplicación incorrecta de la ley.

Abundó que un mismo producto en una tienda departamental se vendía al público con un IVA de 16 por ciento, mientras que en una tienda de conveniencia se vendía con tasa cero, cuando este producto siempre ha estado gravado con la tasa general de dicho impuesto.

Apuntó que a petición de los contribuyentes cumplidos, el SAT publicó una regla para informar que todos se deben sujetar a esa regla, particularmente las tiendas de conveniencia y mini supers, para hacer de este mercado donde "la cancha estuviera pareja" y evitar distorsiones en los precios.

Asimismo, para evitar que un contribuyente tuviera un beneficio dentro de su margen de utilidad, sólo por no pagar un impuesto al que está obligado desde por lo menos hace 15 años, subrayó en declaraciones a la estación radiofónica Noticias MVS.

Las tiendas dentro del RIF no trasladan el IVA a los consumidores

Aclaró que las tiendas de abarrotes que se encuentren dentro del Régimen de Incorporación Fiscal (RIF) cuando venden estos productos al público en general, no se le traslada el IVA a estos consumidores, pues gozan de un estímulo fiscal por estar en este nuevo régimen.

Esto aplica para todas las tiendas de abarrotes, misceláneas y todos los establecimientos incorporados al RIF desde 2014Esto aplica para todas las tiendas de abarrotes, misceláneas y todos los establecimientos incorporados al RIF desde 2014 y que tienen ingresos menores o de hasta dos millones de pesos al año, "a ellos no les está causando IVA ni les afecta esta regla".

Apuntó que la autoridad fiscal se dará cuenta del cumplimiento de esta regla porque como estos contribuyentes pagan el IVA al hacer la compra, si no lo trasladan en la venta, les quedará un saldo a favor.

Precisó que el SAT les ha rechazado este saldo a favor porque, de devolvérselo, generaría una afectación a los ingresos públicos del país, y no es procedente porque deben trasladar el impuesto al consumidor y contra ello acreditar el impuesto pagado por la compra.

"En ese momento es cuando vamos a percibir si los contribuyentes se están alineando o no a una regla que hace clara la disposición de la ley, la cual por lo menos desde hace 15 años establece de manera muy clara que la enajenación de alimentos preparados para su consumo en un lugar o establecimiento, deben ser causados con el 16 por ciento", añadió.

Subrayó que el SAT quiere combatir estas prácticas porque desequilibran el mercado, distorsionan los precios y a quien paga el IVA le genera un margen de utilidad mayor por una interpretación errónea o falta de aplicación de la Ley.

El Jefe del SAT también aclaró que, de acuerdo con el reglamento de la ley del IVA, hay una serie de productos que no obstante que sean preparados y se puedan consumir en el lugar de venta tienen tasa cero.

Estos son los alimentos envasados al vacío o congelados, los que requieren un proceso de cocción o de fritura posterior a su adquisición, y el cual lo hace el adquirente en su casa, entre ellos los compuestos de carne o tortillas de maíz o de trigo.