La Biotecnología alcanzó madurez para tener aplicaciones prácticas, por lo que en el futuro próximo impactará en los sectores químico, petrolero, salud y medio ambiente, indicó Eduardo Bárzana García, académico de la UNAM.

En términos científicos y tecnológicos, manipular y transferir información genética de forma precisa y controlada, mediante herramientas biotecnológicas, es tan importante como el uso de energía nuclear o electrónica derivada del silicón, abundó.

Durante la conferencia “La Biotecnología en el Siglo XXI”, el académico de la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), dijo que la biotecnología usa organismos vivos o componentes con actividad biológica para mejorar ciertas características de plantas o individuos.

“Por ello, es indispensable mantener un alto nivel de ética y responsabilidad para asegurar un uso adecuado de esta poderosa herramienta”, comentó el experto.

De acuerdo con UNAM global, el especialista explicó que la base de este campo de estudio son los microorganismos responsables de reacciones químicas, además de las enzimas que funcionan como catalizadores para acelerar esas reacciones.

La materia tiene múltiples aplicaciones y potencial en distintas áreas como la industria farmacéutica y textil, así como en la producción agrícola, sostuvo el también integrante de la Junta de Gobierno de la máxima casa de estudios.

Bárzana García mencionó que a futuro, la Biotecnología se podría emplear el diseño de bacterias para degradar hidrocarburos, y en la minería con el uso de microbios.

Así como en las bioenergías renovables, para atender problemas mundiales como el aumento de dióxido de carbono en la atmósfera y la demanda de energía del mundo industrializado.

“La vía para controlar el CO2 es la fotosíntesis y el campo de estudio será la Química verde y los biocombustibles. Muchos productos farmacéuticos se obtienen ya a partir de microorganismos modificados genéticamente, como la insulina”, dijo.

“Pero todavía hay una fuerte controversia sobre el uso de la Biotecnología en el terreno agrícola. En este caso, hay un debate político ético pendiente”, sostuvo.