La Llave de la Esperanza que será entregada hoy al Papa Francisco por la Alcaldía Mayor de Bogotá fue elaborada por jóvenes que salieron del infierno de las drogas y la delincuencia callejera y ahora están en la búsqueda del cielo de la mano del pontífice.

La llave de la ciudad fue trabajada por jóvenes rescatados del bajo mundo de las calles de Bogotá por el Instituto Distrital para la Protección de la Niñez y la Juventud (IDIPRON), utilizando madera extraída de la antigua zona conocida en esta ciudad como “La Calle del Bronx”.

El Bronx era un cuadrante ubicado cerca a la Alcaldía Mayor de Bogotá, del Palacio de Nariño, del Congreso y de la Catedral Primada, que por décadas fue el principal centro de acopio de drogas, prostitución infantil, trata de personas, enfrentamientos entre bandas, torturas y celdas para secuestrados y fosas comunes.

IDIPRON explicó que luego del diseño inicial presentado por la Alcaldía Mayor de Bogotá, más de dos meses tomó la producción de la llave que será entregada este jueves al pontífice, en el marco del encuentro con los jóvenes en la Plaza de Bolívar.

Con una puerta de madera cedro extraída del antiguo Bronx, y bajo el proceso de talla, calado, torno y pirograbado, docentes y beneficiarios del IDIPRON y la Juventud fueron los responsables de plasmar la historia de ciudad. La llave representa todo lo que Bogotá tiene, sus elementos icónicos.

Estos símbolos cuentan la historia de Bogotá a través del tiempo, su fundación, la cultura indígena, la llegada de los españoles, nuestra libertad. La modernidad llega con el Transmilenio, el Metrocable, la bicicleta y todo lo que en la actualidad la capital nos ofrece.

“Para los jóvenes del IDIPRON es un privilegio poder elaborar la llave que recibirá el papa Francisco, es un honor que esté en manos del sumo pontífice y una oportunidad para contarle al mundo que sí hay segundas oportunidades”, contó el director del IDIPRON, Wilfredo Grajales.