Cinco pequeños partidos: la clave en el equilibrio del poder en Alemania

Cinco pequeños partidos que participarán en las elecciones generales en Alemania, el próximo 24 de septiembre, han cobrado relevancia en la campaña electoral porque pueden convertirse en la pieza...

Cinco pequeños partidos que participarán en las elecciones generales en Alemania, el próximo 24 de septiembre, han cobrado relevancia en la campaña electoral porque pueden convertirse en la pieza clave de la balanza del poder en el nuevo gobierno.

Los partidos son el Liberal (FDP), la Izquierda, los Verdes, la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU) y Alternativa para Alemania (AfD). Es la primera vez en décadas que cinco pequeños partidos tienen buenas probabilidades de colocar fracción legislativa en el Bundestag y con ello cambiarán el equilibrio del poder.

Tres de ellos son viejos conocidos porque tienen una presencia continua en el Parlamento alemán desde hace años: la Izquierda, los Verdes y la CSU.

Los otros dos, el FDP y la AfD, pugnan por entrar al Parlamento y tienen la posibilidad de cubrir el requisito de obtener el mínimo de 5.0 por ciento de los votos.

El Liberal estuvo en coalición de gobierno durante década y media con la Unión Demócrata Cristiana (CDU), de Helmut Kohl, y después empezó a caer en picada, hasta que en 2013 no consiguió reunir el mínimo de votos para seguir presente en las grandes ligas de la política alemana a través del Bundestag.

Pasó a la oposición fuera del Parlamento federal y ahora tiene por primera vez en varios años la posibilidad de reingresar al órgano legislativo.

La AfD, en cambio, es un partido de reciente creación. Fue fundado en 2013 y desde entonces ha ganado terreno con rapidez, al grado que será el primer partido de nueva creación que podrá entrar al Parlamento en las primeras elecciones generales en la que participa.

Es un partido populista de extrema derecha, xenófobo, contrario a la multiculturalidad de la sociedad alemana, contrario al Islam y a los refugiados. Su proclividad hacia el pensamiento nazi se hace visible con una cierta periodicidad.

Ha cobrado fuerza a raíz de la llegada de casi un millón de refugiados a Alemania en 2015, de los atentados terrorismo islámico en el país, y ha ganado muchos adeptos en las diferentes clases sociales con su pensamiento nacionalista y xenófobo.

Ningún partido quiere coaligarse en la AfD, pero dejará sentir su peso en el Bundestag porque, si gana tantos votos como apuntan los sondeos, será de golpe la tercera fuerza electoral del país, aunque con mucha distancia de los dos grandes partidos.

Los dos grandes partidos que encabezan la coaliciones son: la CDU, de la canciller federal Angela Merkel, y el Partido Socialdemócrata, de Martin Schulz.

En el debate televisado que ambos candidatos sostuvieron la noche del domingo en Berlín discutieron principalmente sobre asuntos de la agenda nacional y dejaron de lado los temas de la política exterior.

En el sondeo electoral del instituto Infratest Dimap, que se dio a conocer hace cinco días, los partidos pequeños calificaron de la siguiente manera: AfD con 11 por ciento de la intención del voto, el partido La Izquierda 9.0 por ciento, los Verdes y el Partido Liberal (FDP) 8.0 por ciento cada uno.

La CSU se presentará como socio de la CDU de Merkel por que ambos partidos pertenecen a la misma corriente ideológica. La CSU es, sin embargo, muy conservadora y nacionalista.

Los dos grandes partidos, la CDU y el Socialdemócrata, reunieron respectivamente 37 y 23 puntos porcentuales de la preferencia electoral.