Materializar los derechos indígenas, principal reto de las autoridades

La inclusión de la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas, promovidos por la Organización de las Naciones Unidas, en la Constitución Política de la Ciudad de México es un avance no sólo...

La inclusión de la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas, promovidos por la Organización de las Naciones Unidas, en la Constitución Política de la Ciudad de México es un avance no sólo para el país, sino para el mundo, consideró la miembro del Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas, Lourdes Tibán.

En entrevista con Notimex, abundó que uno de los problemas que se podría enfrentar sería que no se materializara la teoría constitucional recién aprobada, y refirió que aún cuando las leyes estén contenidas en ese documento, se requieren recursos para implementarlas.

En ese sentido, añadió que habrá retos en materia de libertad de expresión, y explicó que se deberán garantizar las herramientas para que las comunidades indígenas tengan acceso a medios de comunicación en sus propias lenguas, lo que también requiere de más recursos.

Otro de los desafíos será la impartición de justicia. En este sentido, expuso, que de acuerdo con la legislación, serán los pueblos indígenas quienes tengan métodos propios de administración en la materia, según sus normas y procedimientos; sin embargo, ello estará regulado por la ley, lo que representa cierta limitación u obstáculo, opinó.

Refirió que existe una consciencia por parte de quienes integran los pueblos indígenas, quienes a nivel regional comparten las mismas causas, necesidades y raíces históricas, por lo que cada derecho que se incorpore no sólo en México, sino en otros países, es un referente a seguir.

“Los Estados son los que no están asumiendo la responsabilidad de plasmar materialmente esos derechos que son cada vez más en las constituciones, pero lo ponen como una forma de complacencia, pero no necesitamos ser complacidos, lo que necesitamos es que esas garantías se transformen en el buen vivir de los pueblos y nacionalidades indígenas”, subrayó.

Lourdes Tibán explicó que el buen vivir se entiende como el respeto armónico entre pueblos indígenas y Estado, naturaleza y recursos, por lo que es necesario lograr un equilibro; así, dijo, que las autoridades deben asumir con responsabilidad la manera de enfrentar la materialización de los derechos plasmados en las constituciones de los países.

En cuanto a sus necesidades, enfatizó que se requiere equidad en la repartición de los recursos del Estado, los cuales deben ser distribuidos igualitariamente en temas como acceso al agua, educación, vivienda y comunicación, tanto en el campo como en las ciudades.

“Estamos en condiciones de cambiar de actitudes, es generacional, existe una generación a la que formaron diciendo que lo indio tiene que terminar, que lo indio es retrógrado, que lo indio es lo peor, y además ancestral y que somos modernos y siendo modernos con tecnología en las manos se debe valorar la riqueza fundamental de las naciones”, expuso.

Añadió que una de las riquezas es la pluralidad y la diversidad de culturas, diferencias que se pueden volver un atractivo para unificar, “lastimosamente lo indio está visto como algo despectivo todavía, pero las nuevas generaciones están en condiciones de prepararse y educarse para hacer que los derechos indígenas lleguen a las universidades”.

Subrayó que no sólo en México, sino en el mundo, la discriminación es el principal problema que enfrentan los miembros de las comunidades indígenas, debido a que se les mira como migrantes, como personas que van a las ciudades a buscar trabajo y viven en malas condiciones.

Por ello, es necesario que cuenten con un espacio, pero no en las periferias de las urbes, sino insertados en las sociedades, con las mismas oportunidades y servicios que tienen quienes viven en las mismas, aunado a la importancia de revalorar su riqueza cultural y sus saberes.

“Si nosotros damos valor a ese traslado de identidades, de descendencias (...) se podría formar el buen vivir, buscar una convivencia de respeto, pero también de entendimiento intercultural”, sostuvo.

Los procesos interculturales se originan debido a la comprensión e intercambio de ideas para así compartir las riquezas de las culturas, explicó.