Consulado atenderá caso de mexicanos despedidos por protestar en EUA

Autoridades consulares mexicanas están atendiendo la situación de 74 trabajadores mexicanos que fueron despedidos por una compañía agrícola en la comunidad de Sumas, al norte de Seattle, tras...

Autoridades consulares mexicanas están atendiendo la situación de 74 trabajadores mexicanos que fueron despedidos por una compañía agrícola en la comunidad de Sumas, al norte de Seattle, tras protestar por las malas condiciones laborales que argumentan, condujeron a la muerte de uno de sus compañeros.

El cónsul de México en Seattle, Roberto Dondisch Glowinski, dijo a Notimex que los trabajadores están recibiendo la asistencia del equipo de protección del consulado, atendiendo sus diversas necesidades, incluyendo asesoría y representación legal, hasta apoyos para su regreso a México en caso de que así lo decidan.

Los trabajadores llegaron al estado de Washington, contratados bajo el Programa de Visas H-2A para realizar labores agrícolas temporales.

Sin embargo, los jornaleros fueron despedidos el pasado sábado por la compañía agrícola Sarbanand Farms, y expulsados del campo en el que laboraban cosechando arándanos cerca de la frontera con Canadá, un día después de que realizaran un paro de labores en protesta por las condiciones de trabajo.

La protesta fue motivada luego de que uno de los trabajadores, identificado como Honesto Silva Ibarra, de 30 años de edad, fue obligado a trabajar cuando se encontraba visiblemente enfermo, afectado por las altas temperaturas que han azotado el estado de Washington en las últimas semanas.

Silva se quejó de un fuerte dolor de cabeza al personal Sarbanand Farms, durante al menos dos días consecutivos la semana pasada, y no ofrecieron ningún apoyo.

El joven inmigrante buscó asistencia médica por su cuenta en una clínica local, que lo traslado luego al Centro Medico Harborview, de Seattle, donde falleció el pasado domingo.

Los trabajadores desplazados realizaron un par de marchas este lunes y martes, exigiendo a la empresa poder recuperar sus pertenencias personales que permanecen dentro del campo agrícola, el pago de salarios retenidos y una compensación para poder regresar a México.

El cónsul Dondisch, quien visitó a los trabajadores este martes en el improvisado campamento que montaron cerca del campo agrícola donde laboraban en Sumas, dijo que los jornaleros mexicanos tienen “quejas claras” que ya han comenzado a ser investigadas por las autoridades laborales del estado de Washington.

Dondisch, dijo que los trabajadores están viviendo en tiendas de campaña que levantaron en un terreno propiedad de un mexicano y están recibiendo ayuda de alimento, aguas y medicinas por parte de la comunidad y de personal del consulado.

Indicó que el consulado también se ha asegurado que todos ellos tengan la debida representación legal y cuenten con su pasaporte mexicano en regla, mientras se mantiene comunicación con las autoridades estatales a quienes les corresponde la investigación.

El cónsul informó que ya se contacto con la esposa del connacional fallecido para ofrecerle la ayuda en el traslado del cuerpo a México.

Los trabajadores despedidos forman parte de los 14 mil inmigrantes de diversas nacionalidades que llegan cada año al estado de Washington bajo el programa de Visas H-2A para realizar trabajos temporales.

Dondisch, dijo que en la mayoría de los casos, los trabajadores son bien tratados por las compañías que los contratan. Bajo las condiciones de la Visa H-2A las empresas deben pagar los salarios de ley y proporcionarles vivienda digna durante el tiempo del contrato.

El Consulado de México en Seattle supervisa regularmente a las empresas que contratan trabajadores mexicanos para asegurar las condiciones de los connacionales, muchas de las cuales traen a los mismos trabajadores cada año.

Dondisch, dijo que el contrato de Sarbanand Farms no estaba bajo el conocimiento del Consulado de México.

La empresa originalmente había contratado a los trabajadores para laborar en California y aparentemente luego se les extendió el contrato para trabajar en Washington, algo que también deberá ser investigado por las autoridades laborales, señalo el cónsul.