"Jardín del Arte", punto de encuentro de artistas plásticos en San Miguel de Allende

Con la finalidad de crear un espacio de expresión, artistas nacionales y extranjeros han hecho suyo el jardín Benito Juárez, conocido como el "Jardín del Arte".Ese espacio recreativo reúne una...

Con la finalidad de crear un espacio de expresión, artistas nacionales y extranjeros han hecho suyo el jardín Benito Juárez, conocido como el "Jardín del Arte".

Ese espacio recreativo reúne una variada oferta artística que lo ha llevado a convertirse en una gran galería al aire libre, donde todo el que desee puede admirar las obras e incluso adquirirlas.

Arte moderno, abstracto o de vida cotidiana se puede ver en ese sitio creado hace poco menos de una década que ha servido como punto de encuentro para artistas plásticos como Sabino Patlán, un creador nato.

Sabino es uno de los pintores que ha tomado ese espacio como su casa, galería y centro trabajo desde hace 10 años sin importar la lluvia, el sol o las largas jornadas. Él todos los días coloca sus piezas en ese jardín.

Acompañado por su esposa María, Sabino muestra orgulloso su trabajo que es muy valorado por sus clientes quienes afirman ha logrado captar en sus piezas la esencia de la ciudad y de su gente.

El trabajo del sanmiguelense se distingue por su precisión en los rasgos de la cara y los detalles que lo hacen único, con lo que ha logrado que su obra trascienda al ser llevada a otros puntos del país, así como en Estados Unidos.

Esa situación también ha generado que se quiera plagiar su arte, como ocurrió hace algún tiempo. "Se acercó una mujer estadunidense para sacar unas fotos porque deseaban comprar supuestamente varias piezas, pero era un engaño.

"Mi esposo siempre firma sus cuadros y fue por esa rúbrica que descubrimos lo que estaba pasando, porque la mujer reprodujo el arte en posters", comentó María.

Sin embargo hechos de ese tipo no desaniman a la pareja, pues don Sabino sigue saliendo todos los días de su casa ubicada a unas calles del lugar con el entusiasmo de exhibir sus cuadros pintados al óleo.

El arte también tiene extraños caminos, como en el caso de Carlos Vital, quien abandonó su profesión de contador y su natal Coahuila en busca de su sueño.

Aunque poco sabía de técnicas Carlos se instaló en la San Miguel de Allende y comenzó a pintar. "En un principio fue difícil pero poco a poco fui puliendo mi trabajo y haciéndome de un estilo propio".

Recordó que en un principio sus cuadros tenían algunas fallas, "pero gustaron porque tenía pasión. Siempre me gustó pintar pero en el norte no hay oportunidades y aquí encontré lo que necesitaba".

Esa comunidad de amigos también ha logrado una buena convivencia pues sin importar la procedencia se saludan y ayudan en ese espacio que también sirve para la recreación al aire libre.

Ciclistas, niños jugando pelota o simplemente personas disfrutando del espacio se pueden apreciar en el "Jardín del arte", donde abunda la diversidad de propuestas y de historias.

La sueca Guinilla Luaces llegó hace seis años a esta ciudad para tomar un curso sin imaginar que se enamoraría del lugar y decidió radicar en México.

Su trabajo es bajo la técnica abstracta y ha resultado muy atractivo para la clientela que ha entendido su concepto y estética.

Con un español entendible, la sueca reconoce que esa iniciativa del "Jardín del Arte" ha sido muy provechosa para ella y sus compañeros y confió en que los seguirán apoyando.

Sin embargo otros como Teo tienen su propia percepción del lugar y buscan que sus trabajos no sean sólo ornamentos.

El artista de origen italiano llegó a México cautivado por la belleza de la ciudad, referente en el mundo por cobijar el arte en sus diferentes expresiones.

Sin lujos y cobijado por la sombra de los árboles del jardín, Teo, como se hace llamar artísticamente, pinta un torso humano con suma delicadeza, cuida cada uno de los detalles.

Pintar es su pasión, por lo que lamentó que hoy en día el arte sea considerado un objeto de comercialización. "Se trata de que ésta sea parte y no se impulsan estrategias para que la comunidad se integre.

"El arte debería ser para los parques públicos, hace falta es fomentar el arte en las nuevas generaciones, lo que le dará un nuevo rostro a la ciudad", externó el que ha llevado su trabajo a diversas galerías.