Continúa la violencia entre palestinos e israelíes en Cisjordania

La tensión entre israelíes y palestinos siguió hoy en aumento con nuevos choques en Jerusalén y Cisjordania, al tiempo que se multiplican los llamados internacionales a dialogar para solucionar la...

La tensión entre israelíes y palestinos siguió hoy en aumento con nuevos choques en Jerusalén y Cisjordania, al tiempo que se multiplican los llamados internacionales a dialogar para solucionar la crisis en torno a la Explanada de las Mezquitas y poner fin a la violencia.

Al menos dos hombres murieron en enfrentamientos registrados este sábado con las fuerzas de seguridad israelíes en la ciudad de al-Eizariya y la aldea de Abu Dis, donde palestinos protestaban por la presencia de las tropas desplegadas tras el ataque de la víspera contra una familia judía.

Las dos víctimas eran palestinos, de 17 y 18 años de edad, que junto a decenas de jóvenes lanzaban piedras y botellas a las fuerzas israelíes, las cuales a su vez dispararon granadas de aturdimiento y cañones de agua para intentar dispersarlos.

Los choques se suscitaron después de que Israel envió este sábado tropas adicionales a Cisjordania y una unidad militar se dirigió a la aldea de Kobar, donde irrumpió en la casa del palestino que la noche del viernes atacó a una familia en el asentamiento judío de Halamish.

Los soldados israelíes detuvieron a uno de los hermanos del agresor, identificado como Omar Alabed, un palestino que antes de apuñalar a los cuatro miembros de la familia judía escribió en su cuenta de Facebook: “voy allí y sé que no volveré, iré al cielo”.

“Moriré por Dios, por su profeta y por la mezquita de Al-Aqsa”, agregó Alabed, utilizando el nombre árabe de la Explanada de las Mezquitas, también conocida como Monte del Templo, de acuerdo con reportes del periódico israelí Haaretz.

La muerte de tres miembros de la familia, el padre y dos hijos, fue condenada este sábado por el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, quien aseguró que las fuerzas israelíes “harán todo lo posible y usarán todos los medios necesarios para mantener la seguridad”.

En un comunicado, Netanyahu describió el ataque como “un acto de terrorismo perpetrado por una persona bestial, basada en un odio insondable”, tras expresar su "profundo pesar por el asesinato de la noche anterior".

A su vez, el presidente israelí Reuven Rivlin envió este día sus condolencias a la familia afectada y a los residentes de Halamish, y sostuvo que “es deber del mundo entero y de nosotros denunciar el terrorismo y la incitación a luchar contra el Estado de Israel. Cualquiera que no lo denuncie colabora con ello”.

El ataque contra la familia ocurrió horas después de que tres palestinos murieron por disparos de las fuerzas israelíes, cuando protestaban por las restricciones y medidas de seguridad implementadas por Israel en la Explanada de las Mezquitas, lugar sagrado ubicado en la Ciudad Vieja de Jerusalén.

Debido a que las fuerzas de seguridad israelíes intensificaron su presencia en Cisjordania, se teme que se produzcan nuevos ataques, por lo que varios países como Suecia, Egipto, Francia y Turquía pidieron evitar una escalada de la violencia , instando a Israel a moderar el uso de la fuerza.

Asimismo, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se reunirá el próximo lunes para discutir esta oleada de violencia entre israelíes y palestinos.