Niño tijuanense crea arte con plastilina

Lo que para Héctor Farid Villegas Aceves, de sólo 6 años de edad, empezó como un juego, ahora se ha convertido en su pasión casi de tiempo completo: crear arte en plastilina.La creatividad y el...

Lo que para Héctor Farid Villegas Aceves, de sólo 6 años de edad, empezó como un juego, ahora se ha convertido en su pasión casi de tiempo completo: crear arte en plastilina.

La creatividad y el gusto por este material inició cuando aún era un bebé de 3 años, pero sus padres nunca imaginaron que podría convertirse en una actividad casi de tiempo completo, incluso por encima de algún deporte o juego propio de la niñez.

En entrevista con Notimex, el menor afirmó que cuando crezca quiere ser escultor de máscaras, “para que la gente las use”; mientras tanto, todos los días pasa horas frente a la computadora, de donde se inspira en diferentes personajes para crear su arte.

Para realizar cada obra, el niño sólo utiliza tres materiales: plastilina de diversos colores, palillos y pegamento blanco que sirve para barnizar las figuras. El tiempo de elaboración es de aproximadamente 10 minutos por pieza.

Aunque el arte no es idéntico a los personajes, la peculiaridad de su trabajo es lo detallado de cada figura y las expresiones en cada uno de sus trabajos.

La gama es variada para este niño escultor, algunos son incluso una fusión de personajes reales con ropa de otros; otros más son personajes creados por él, con los que forma historias que después le cuenta a su familia.

También se inspira en la figura humana y en la reproducción, pues ha creado cuerpos que incluyen cerebro, corazón, venas y huesos, lo que llamó la atención de un familiar que ha tomado cursos de arte, y que, según sus palabras, el niño utilizaba técnicas muy precisas.

“En casa estamos acostumbrados a las figuras de Farid, pero un día nos dijo -paren todo que les tengo una sorpresa!, y nos mostró una mujer embarazada que parecía sencilla, pero al moverle el vientre tenía un bebé en posición fetal, eso me sorprendió”, señaló Yamel Aceves, madre del menor.

Aunque no tienen un registro de cuántas piezas ha elaborado Farid a lo largo de tres años, su material supera 100 personajes, sin contar los que ya ha vendido y algunos pedidos realizados exclusivamente para algunos clientes que conocen su talento.

Y es que cada mes, el pequeño artista plástico presenta su obra al público tecatense que se reúne en el Tianguis de Intercambio Cultural denominado Semillero, donde se presentan diferentes muestras artesanales, gastronómicas, talleres y productos orgánicos.

“Muchas veces la gente piensa que mi hijo mayor es el que realiza las figuras, pero Farid les dice que les puede hacer una figura de ellos y eso les llama la atención y les da curiosidad. Ha tenido una buena respuesta de venta en este tianguis cultural”, señaló Yamel.

Pero no todo han sido sonrisas para Farid, pues durante el embarazo, su madre recibió la noticia de que el bebé probablemente nacería con síndrome de Down y pies equinovaros, malformación que lo afectó durante sus primeros años.

El niño no nació con Down pero a las semanas de nacido fue necesario enyesarle ambos pies desde la cadera para iniciar con un largo tratamiento de casi dos años que finalmente le ha permitido caminar sin problemas y llevar una vida normal.

“Desde antes de nacer Farid fue un guerrero, un niño que nació especial y sigue siendo especial, ahora a través de su arte”, dijo la orgullosa madre.